4 latas

Crítica de la película

Gerardo Olivares rueda un road-movie canónico, al que quiere vestir de comedia con mensaje positivo, pero no logra dar con el tono adecuado

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4 latas

· Todo es previsible y se desarrolla como se esperaba en 4 latas, incluidos los chistes escatológicos, la maduración y conocimiento de sí que aporta el viaje.

16 clichés

Tocho y Jean Pierre son mayorcitos y no están nada en forma, pero al enterarse de que su viejo amigo Joseba está muy enfermo no dudan en ponerse en marcha hacia Tombuctú en un 4 latas, uno que utilizaron en travesías similares en los años ochenta. Al viaje se incorpora Ely, hija de Joseba, que le guarda rencor por haberla abandonado de niña, cuando se marchó a África. El viaje será más aventurado de lo que habían previsto.

Gerardo Olivares (Hermanos del viento, 14 kilómetros) ha rodado un road-movie canónico, al que quiere dar tono de comedia y un mensaje positivo, pero no le ha salido bien porque quiere tocar demasiadas teclas y todas ellas son clichés, y porque no logra dar con el tono adecuado. Los viejos soñadores amargados, el gruñón que se enfada con la joven, las viejas deudas, la policía, la borrachera, el timo, el sentido ecológico, la conciencia culpable europea por los inmigrantes… y nada sorprende, todo es previsible y se desarrolla como se esperaba, incluidos los chistes escatológicos, la maduración y conocimiento de sí que aporta el viaje. Tampoco logra que los actores Jean Reno, Hovik Keuchkerian y Susana Abaitua, a priori una buena apuesta, se encuentren cómodos. Lo mejor es la fotografía del desierto, bellísima.

Reseña Panorama
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.