El chico que salvó la Navidad: …Y la Navidad que salvó al chico

· Crítica de El chico que salvó la Navidad | Estreno 24 de noviembre de 2021 en Netflix.
· La película entra bien por los ojos, tiene buena factura, la querencia amable y familiar que se le presupone.

Nikolas, el hijo de un leñador finlandés, abandona su cabaña para adentrarse en bosques oscuros y paisajes nevados en busca de su padre, lo cual le llevará a correr grandes peligros y a conocer extraordinarios personajes. El chico que salvó la Navidad es una película de aventuras de carácter itinerante dirigida por Gil Kenan (Londres, 1976), responsable también de la infravalorada Monster House (2006) y la prescindible y olvidada Poltergeist (2015).

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Como la mayoría de las películas de Navidad es lo que se dice una cinta bonita de ver, y como en la mayoría de las películas de Navidad hay que hacer un ejercicio intelectual e imaginar que el protagonista de la misma es Santa Claus en vez de cierto Niño nacido en Belén. Haciendo esa salvedad la película entra bien por los ojos, tiene buena factura, la querencia amable y familiar que se le presupone, y se zambulle sin complejos en esas cosas de las que siempre hablan las películas de Navidad cuando tratan de obviar el mensaje religioso: buenos sentimientos, regalos, magia, fantasía, esperanza, y suelta alguna que otra frase enmarcable como: «El dolor es el precio que pagamos por el amor». Añade a todo esto una buena dosis de aventura, aunque no está del todo bien calibrada. Hay algunas escenas y parlamentos en el pueblo de los elfos, Elfhelm, al que acude el protagonista, que se alargan innecesariamente y que les vendría bien algún que otro corte, sobre todo pensando en los pequeños de la casa. El guion firmado por el mismo Gil Kenan y Ol Parker comienza con buen ritmo, de pronto se estanca y luego en su tramo final vuelve a levantar el vuelo.

Al protagonista, un joven Henry Lawfull muy convincente, le acompaña un maravilloso reno y un ratón parlanchín al que no se le saca todo el partido y podría ser incluso prescindible, más bien sirve como la pelota Wilson de Náufrago (2000), para que Nikolas verbalice sus sentimientos. El ratón digital le da un barniz más infantil a la historia que se compensa con algún momento oscuro puntual. Los cuentos infantiles y en particular los de hadas, del que este tiene mucho, siempre han echado un vistazo a las tinieblas; y es en esa encrucijada donde se une lo luminoso y lo oscuro, lo alegre y lo triste, donde está la mejor baza de la película. En ese contraste es donde está la emoción, aunque el que la película no alcance mayores cotas emotivas es debido a que la banda sonora de Dario Marianelli no lo es tanto como debería.

Se agradece ver en pequeños papeles a grandes intérpretes como Toby Jones y a una entrañable Maggie Smith quien, como la tía Ruth, le da a la cinta un toque de cuento narrado al estilo de los hoy en día ya clásicos La princesa prometida (1987) o Eduardo Manostijeras (1990), ambos con inolvidables y muy emotivas bandas sonoras por cierto.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Zac Nicholson
  • Montaje: Richard Ketteridge, Peter Lambert
  • Música: Dario Marianelli
  • Diseño de producción: Gary Williamson
  • Vestuario: Ruth Myers
  • Duración: 106 min.
  • Público adecuado: +7 años
  • Distribuidora: Netflix
  • Reino Unido (A Boy Called Christmas), 2021
  • Estreno: 24.11.2021
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