El planeta de los simios: Una distopía original

Una nave espacial se acerca a su punto de destino. Los tres tripulantes han dormido miles de años. El aterrizaje es accidentado. Comienza la exploración: el planeta es apto para los hombres; de hecho pronto encontrarán seres humanos, pero éstos han evolucionado poco. Los simios, al contrario, son la especie inteligente y domina el planeta. De hecho, cuando los exploradores se acercan a los humanos son capturados por los simios. George Taylor, interpretado por Chalton Heston, se esforzará en demostrar a sus captores que es inteligente.

La original distopía del francés Pierre Boulle, célebre gracias a su novela El puente sobre el río Kwai, fue publicada en 1963 y conoció un éxito inmediato. La película no le fue a la zaga merced a una feliz conjunción de elementos. En primer lugar el guión de Rod Sterling (En los límites de la realidad) traslada al mundo cinematográfico lo esencial de la novela. Además, los diálogos fueron mejorados por Michael Wilson (Lawrence de Arabia). El tono general es el de la película de aventuras clásica; hay buenas secuencias de acción, suspense y momentos divertidos. Hay temas serios, y un sorprendente giro final, obra de los guionistas. El desgarrador grito de Heston llegó al público No hay que olvidar que estábamos en plena carrera armamentística.

Heston además era el actor perfecto para ese papel, ha sido uno de los actores que daban la talla a la hora de interpretar al héroe noble: ha sido El Cid, Ben Hur, Moises en Los diez mandamientos, El último hombre vivo …. Y su aportación a la película, especialmente la seriedad necesaria en una historia tan arriesgada, ha sido inmensa. El resto de los actores, estaban muy maquillados. De hecho el único premio que se llevó la película en la ceremonia de los Oscars, y el detalle que más se ha recordado de ella, fue el de maquillaje. A este respecto hay que decir que fue revolucionario y rompedor, y que consigue el prodigio de que el espectador, para quien todos los chimpancés son iguales, al final sea capaz de distinguirlos e identificarlos.

Dirigió la película Franklin J. Schaffner, director casi desconocido entonces, había trabajado para televisión y realizado un largo interesante pero nada llamativo con Yul Brunner Mi doble en los Alpes. El planeta de los simios le permitió mostrar su valía, tanto más cuanto que tenía un presupuesto ajustado. Haciendo de necesidad virtud comienza la película con un accidente rodado en plano subjetivo, barato y muy eficaz. La película está llena de logros que tienen su origen en falta de medios pero que resultaron mejores que la solución cara inicialmente prevista. Dos años después Patton, de Schaffner, sería el gran triunfador en la ceremonia de los Oscars.

El resultado, un clásico, una película que ha envejecido muy bien, que sigue siendo superior a la colección de secuelas y remakes que se han hecho, que han traicionado al espíritu del libro y del sentido común. La última, con unos medios técnicos fenomenales, resulta una especie de discurso ecoloprimario teñido de evolucionismo y de meaculpismo occidental.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Leon Shamroy
  • Música: Jerry Goldsmith
  • Montaje: Hugh S. Fowler
  • País: Estados Unidos
  • Año: 1968
  • Duración: 112 min.
  • Distribuye en formato doméstico: Fox

El planeta de los simios/Planet of the Apes 

Reseña Panorama
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.