Her: Una voz que te acompañe

Her | La crítica de la ganadora del Oscar al guión original 

En un mundo conquistado por la tecnología, Theodore (Joaquin Phoenix) tiene un trabajo curioso: deletrear car­tas emotivas de encargo para otras personas delante de un ordenador. La vida de este poeta moderno es muy so­litaria; no ha podido superar su separación de Catheri­ne (Ronney Mara) y apenas contacta con otras personas. Un día Theodore descubrirá alguien que hará in­teresante su vida: Samantha, una voz informática interpretada por Scarlett Johansson (que finalmente sustituyó a Samantha Morton).

Spike Jonze es un seguro de originalidad. Todas sus pe­lículas tienen una marca de la casa muy genuina, me­nos hermética que la de otros creativos como Wes Ander­son y Jim Jarmusch, pero también menos genial que la de otros directores alienígenas como Tarantino o Bur­ton. La ventaja de Jonze es que es un director que no se que­da so­lo en una estética novedosa y una na­rrativa dife­ren­te, si­no que intenta llegar al alma de sus personajes.

La película tiene una primera media hora fantástica, de lo mejor del cine de este año. La mirada idealista y nos­tálgica de Theodore, sus paseos por la ciudad, las vo­ces digitales y anónimas que inundan su vida hacen que su personaje sea muy interesante. Sus primeros diálogos con Samantha son magníficos y reflejan muy bien esa ten­dencia universal a tener alguien que nos escuche, nos sorprenda y nos haga reír en las noches en las que la vida no nos deja dormir.

En el protagonista de Her podemos ver al niño grande que conocimos en la anterior película de Jonze: la mara­vi­llosa Donde viven los monstruos (2009). También ve­mos esa soledad palpable del futuro tecnológico y bu­rocratizado que transmitían Cómo ser John Malkovich (1999) o el cortometraje I’m Here (2010). Sin embargo, es­ta vez hay una lírica más constante y entrañable, muy lo­grada gracias a la fotografía luminosa e indefinida de Hoy­te Van Hoytema. Este director de fotografía suizo es conocido por su trabajo en la primera versión de Déja­me entrar, y por haber sido el elegido por Christopher No­lan para su último proyecto: la ambiciosa Interstellar.

Otro acierto de Jonze es volver a contar con la surcoreana Karen 0, que compuso las formidables canciones de Donde viven los monstruos. La música es un factor esen­cial en la película ya que es un instrumento muy uti­lizado por Samantha para transmitir sus “sentimientos” de unos y ceros a Theodore.

El problema de Her es que, una vez presentados los per­sonajes y el conflicto, empiezan a aparecer los defec­tos que Jonze suele tener en el desarrollo y desenlace de sus películas. Lo que al principio era un hallazgo visual empieza a ser redundante, esa trama presentada co­mo romántica y sutil se empaña de utilitarismo afectivo y convencionalismo sexual (algo que le sucedía en gran me­dida en Adaptation). Los personajes interpretados por Amy Adams y Rooney Mara están mucho más conseguidos que el de Olivia Wilde en su acelerado lío. Y fundamentalmente el personaje de Samantha no logra estar a la al­tura de las expectativas.

El resultado es una cinta brillante en muchos aspectos téc­nicos pero que termina haciéndose larga, que no aca­ba de ser redonda, que cae en la superficialidad y el indivi­dua­lismo que parece criticar. Her está no­­minada a 5 Oscar, entre ellos mejor película y mejor guión.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Hoyte Van Hoytema
  • Montaje: Jeff Buchanan, Eric Zumbrunnen
  • Música: Owen Palett
  • Duración: 105 m.
  • Distribuidora: Vértigo
  • Público adecuado: +18 años (XD)
  • Estreno en España: 21.2.2014

  EE.UU., 2013