Nefarious: El diablo se confiesa

· Crítica de Nefarious | Estreno 2 de febrero de 2024.
· Los autores de Unplanned se asoman esta vez al origen del Mal en un apasionante thriller.

Un psiquiatra acude a una prisión para evaluar el estado mental de un condenado a muerte que afirma estar poseído por el diablo. Esta es una premisa que se ajusta a los cánones de las películas de terror, sin embargo los directores y guionistas Chuck Konzelman y Cary Solomon se alejan de los caminos trillados y son mucho más ambiciosos al llevar la cinta a otros terrenos más interesantes e inesperados.

Las películas sobre el diablo han perdido mucho a lo largo de los años. Su momento álgido fue por supuesto el estreno de El exorcista (1973). Su director William Friedkin y su guionista William Peter Blatty, el uno agnóstico y el otro católico, no rodaron una fantasía, hicieron una película realista. No por casualidad Friedkin acababa de filmar The French Connection (1971) dotando al policiaco de un aire cercano al documental que cambió para siempre el género. El exorcista tenía buenos efectos especiales y un logrado maquillaje, pero lo que le daba credibilidad era que los personajes del padre Karras y el padre Merrin eran verosímiles como sacerdotes, al igual que el ritual que seguían para el exorcismo. Esto se perdió en otras películas posteriores que trataban la posesión diabólica, malogrando el impacto de la verosimilitud y quedando así convertidas en simples películas de terror con gran alarde de contorsionismo y fuegos artificiales.

Y toda esa parafernalia de vómitos verdes y giros de cuello aquí no están porque Konzelman y Solomon huyen del terror como alma que lleva el diablo, si se me permite el chiste fácil. No pretenden dar miedo a toda costa y eso que tienen mil y unas oportunidades para hacerlo, o al menos no pretenden dar el miedo habitual. Por supuesto aquí hay tensión dramática muy bien llevada y hechuras de thriller; pero el terror en Nefarious viene de descubrir cómo el Mal ha actuado a lo largo de la gran Historia del Mundo y de la pequeña historia de cada ser humano, del vértigo que da pensar en qué habrá después de que esto que llamamos vida acabe, y de cuál será nuestro peso en la balanza cuando nuestra alma sea pesada. Ahí reside el terror.

Basada en la novela de Steve Deace A Nefarious Plot y en un hecho real ocurrido en Estados Unidos, la cinta se desarrolla como una larga entrevista entre el preso y el psiquiatra, el uno manipulador y extremadamente racional, el otro asentado cómodamente en un ateísmo al uso. El hábil guion nos adentra en una suerte de juego dialéctico del gato y el ratón donde se van apretando las tuercas hasta que estallan los remaches. Apenas hay un único decorado, un escenario de ambiente carcelario donde los dos protagonistas mantienen un absorbente cruce de palabras que recuerda a las largas conversaciones entre Clarice Starling y Hannibal Lecter en El silencio de los corderos (1991).

Resulta apasionante ver como el guion va deslavazando el devenir humano  a la luz, o mejor dicho, a la oscuridad, del personaje que encarna Sean Patrick Flanery (Las aventuras del joven Indiana Jones, 1992), quien hace una compleja interpretación llena de matices. Konzelman y Solomon -directores  también de Unplanned (2019)- hacen una película provocadora y políticamente incorrecta que trata temas tabús en el cine de hoy, y no tienen ningún pudor en adentrarse en terrenos teológicos en la línea de Cartas del diablo a su sobrino de C. S. Lewis.

Como buena película no nos da todas las respuestas, ni nos sermonea ni es dogmática, pero sí hace una decidida apuesta por la libertad del ser humano, inquiriendo en que, como dice El Señor de los Anillos, lo único que podemos decidir es qué hacer con el tiempo que se nos ha dado.

Nefarious muestra cómo nadie vuelve a ser el mismo tras enfrentase al Mal. Tras ese encuentro las dudas sobre la existencia se multiplican. ¿Si existe tanto mal de dónde procede tanto bien? Tras filmar un verdadero exorcismo con el padre Gabriele Amorth, el que fuera exorcista de la diócesis de Roma, el agnóstico Friedkin ya no lo era tanto, y siempre terminaba sus ruedas de prensa haciendo la misma interpelación a los periodistas: «Que levante la mano los que están seguros de que Dios no existe». Y a los tres o cuatro que se atrevían a levantarla les espetaba: ¿Por qué estáis tan seguros de que Dios no existe? ¿Cómo diablos lo sabéis?

Ficha Técnica

  • FotografíaJason Head
  • Montaje: Brian Jeremiah Smith
  • Música: Bryan E. Miller
  • Diseño de producción: Chris Rose, Chad Quick
  • Vestuario: Gina Ruiz
  • Duración: 98 min.
  • Público adecuado: +16 años
  • Distribuidora: European Dreams Factory
  • EE.UU., 2023
  • Estreno: 2.2.2024
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