Entrevista a M. Night Shyamalan, director de El incidente
Entrevista a M. Night Shyamalan, director de El incidente

Entrevista a Night Shyamalan y Mark Wahlberg: «Una manera de hablar de la inocencia es presentarla amenazada: en nuestro mundo hace falta ser muy fuerte para mantener la inocencia»

Unos tipos muy normales. Eso me han parecido Shyamalan y Wahl­berg en el encuentro con la prensa que han mantenido en el Ritz. Afables, pun­tuales, sencillos, con ideas propias. Lo di­go porque en el mundo del cine (quien lo probó lo sabe) abundan los estirados, los estratégicamente impuntuales, los fatuos y los lar­gos de cuerpo y cortos de neu­ro­nas.

Esta película de serie B -así la califica el propio Shyamalan– tiene, como no podía ser de otra manera, terror y suspense. Jun­to a una trama clásica que busca el entretenimiento y la tensión hay una factura atrac­tiva y llena de oficio. Los temas predilectos de Shyamalan están muy presentes, siempre presentados de manera muy ci­nematográfica y por tanto conflictual: ino­cencia-caída, individuo-comunidad, amor-desamor, muerte-vida, esperanza-aba­timiento, fe-descreimiento.

«La oscuridad -señala Shyamalan cuando le preguntan por la presencia de la inocencia en su cine- que pongo en mis películas me sirve para mostrar que la inocencia está constantemente amenazada. Y cla­ro, estoy dando por hecho que la inocencia existe y es importante. Soy una per­sona positiva».

Entrevista Shyamalan En sus siete películas usted viene hablando del carácter vulnerable del ser hu­mano, tengo la impresión de que es un tema que le interesa mucho.

Para mí las películas son una terapia: pien­so en lo que me está molestando o inquietando y escribo. Hay un gran tema que me rondaba la cabeza y que era más ex­plícito en las primeras versiones del guión, y es que la positividad como actitud vital se tiende a desechar por ser demasiado inocente, casi naif.

Hoy en día hay que ser muy fuerte para ser inocente. Me parece que la película cuen­ta eso. La gente que rodea al personaje de Mark Wahlberg, especialmente su esposa, piensan que es tonto, que no debería ser tan inocente. Poco a poco vamos asistiendo a un cambio en el personaje de Zooey Deschanel, a ella le gustaría ver el mundo con los ojos de él.

Entrevista Shyamalan Por otra parte, me sorprende que usted haya dicho que ésta ha sido su película más fácil, la más fácil de hacer.

En cuanto al comentario sobre la facilidad de hacer esta película lo que quería des­tacar es que la idea ya venía dada con la estructura. Por mucho que se diga, el ar­te de hacer cine se basa en la estructura. Tengo mucho instinto novelístico, pero en el cine he aprendido a prescindir de lo que está bien en una novela pero no funcionaría en una película. Conservo los elementos narrativos que fortalecen la estructura y prescindo de los que no lo hacen.

El incidente (2008), de M Night Shyamalan
El incidente (2008), de M. Night Shyamalan

Entrevista Shyamalan ¿Cómo trabaja con los actores?

Antes de encender la cámara he hablado mucho con los actores, les he explicado el porqué de todo lo que hacen. Yo no discuto durante el rodaje. Cuando rodamos y al­go no me convence no necesito gritar o reprochar: simplemente pongo ca­ra de póquer. Hacemos una pausa, el equi­po descansa y hablamos. Como los actores llevan su trabajo muy preparado (co­mo si de una obra de teatro se tratase) ellos se dan per­­fecta cuenta de cuando su interpretación funciona o no funciona. Por mi parte yo reescribo mu­cho, ha­go muchas versiones, por lo que ten­­go las cosas muy pen­sadas.

Entrevista Shyamalan ¿Hasta qué punto le influye el comportamiento de la taquilla y la pos­tura que toma la crítica ante sus películas? ¿Hay mensajes en sus pe­lículas?

No hay ninguna película que se haga sin pre­sión. Hago las películas en las que creo y pienso que las dos últimas (La joven del agua y El bosque) son ab­solutamente preciosas, independientemente de cómo hayan funcionado en taquilla y de la reacción de la crítica. Pienso que merece la pe­na combatir por películas así.

El cine no está para lanzar mensajes, ha­­­cemos entretenimiento y para eso nos pa­gan. Pero hay subtextos en esta película como los había en La invasión de los ladrones de cuerpos (el comunismo) y La noche de los muertos vivientes (los derechos civiles). Se trata de lograr metáforas resonantes. Y me parece que hay varias en es­ta película.

Una de ellas es la armonía con la naturaleza. En la cultura norteamericana todo lo bueno va ligado a la naturaleza. Me parece un planteamiento muy correcto. Cuan­­do tenía 16 años adopté un segundo nom­bre inspirado en la cultura de los indios norteamericanos.

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Mark Wahlberg (Boston, 1971) fue candidato al Oscar por su interpretación de un policía en la película Infiltrados, de Mar­­tin Scorsese. Después de una agitada ado­lescencia se hizo cantante y protagonizó campañas de publicidad. Se inició en la interpretación en 1994 y ha protagonizado títulos como The italian job, El planeta de los simios, La tormenta perfecta, Shooter y La noche es nuestra. Está muy contento de haber trabajado con Shya­ma­lan, en un tipo de película que era nuevo para él.

Entrevista Wahlberg Enhorabuena por su trabajo. ¿Cómo ha logrado que su personaje sea duro pero vulnerable a la vez, frágil a lo largo de to­da la película?

Gracias. Como persona soy así, una contradicción ambulante. Tengo bajones y mo­mentos de desánimo, pero afortunadamente también tengo un sentido positivo que me da mucha energía. Intento controlar todo lo que hay en mi personalidad pa­ra ponerlo al servicio del personaje, en es­te caso (risas) un personaje que Night escribió para él, pero que como tenía que di­­rigir me lo paso a mí.

En la interpretación me sirven las experiencias de mi vida personal, que la verdad es muy feliz y equilibrada. Gracias a Dios soy actor, porque así puedo experimentar muchos problemas en mi trabajo, si llevara esos conflictos a mi vida real se­ría muy arriesgado. En esta película, después de muchas conversaciones previas con Night sobre ella, me he esforzado por darle el personaje que él veía.

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