Inicio Críticas películas El amor es un crimen perfecto

El amor es un crimen perfecto [4]

Hay sinopsis que explican demasiado y otras que confunden. Si confunden para bien no hay problema, si confunden para que quede bonito el párrafo, malo.

- Anuncio -

  Dirección: Arnaud Larrieu y Jean-Marie Larrieu. Guion: Arnaud Larrieu, Jean-Marie Larrieu Fotografía: Guillaume Deffontaines. Montaje: Annette Dutertre. Intérpretes: Mathieu Amalric, Karin Viard,  Maïwenn, Sara Forestier, Denis Podalydès Distribuidora: Karma Duración: 110 min. Público adecuado: +18 años (VX)

L’amour est un crime parfait. Francia, 2013. Estreno en España: 5.9.2014.

Mucha atmósfera y poquitas nueces

La sinopsis oficial habla de un maduro profesor de literatura que se dedica a seducir alumnas y de la misteriosa desaparición de una de ellas.

La realidad es que, en los tres primeros minutos lo que vemos es una alumna muerta en la cama del profesor, que la cree dormida, después de una maniobra de seducción de la chica muy poco sutil y una elipsis. Es decir: que de misteriosa desaparición nada.

Después de esto, la película se dedica a dar vueltas a las relaciones del profesor con distintas mujeres. Todo -tanto en él como en las mujeres que le rodean- es turbio e insistentemente sensual. En realidad, más que la tensión por aclarar lo que está claro desde el principio (por lo menos para el espectador aunque se le hace dudar con algunas excusas bastantes convencionales), la película es una sucesión en bucle de tensión sexual (resuelta y sin resolver, eso es lo de menos).

¿Es suficiente para armar una película? En mi opinión, claramente no. Es cierto que la fotografía, las bonitas localizaciones (cualquiera pagaría por estudiar en un aula así), una conseguida atmósfera oscura e insana y la ambigüedad de muchos momentos pueden provocar curiosidad e interés en el espectador pero, a medida que avanza el metraje, éste se da cuenta que la mayoría de las situaciones están forzadas, que algunas (como la de la hermana insinuándose en bata y lencería negra o la alumna desesperada que monta un numerito en la piscina) son sencillamente inverosímiles por no decir ridículas, que -en definitiva- le están vendiendo como thriller de misterio lo que no deja de ser un melodrama erótico de alto voltaje, poca historia y casi nulo misterio.

Ana Sánchez de la Nieta