Fátima, la película: El poder de la Fe

· Crítica Fátima, la película | Estreno 16 de octubre de 2020.

· Fundamental es el reparto; los tres niños son un poema, aunque brilla muy particularmente la española Estefanía Gil (Lucía), todo naturalidad y expresividad.

Nadie que tenga el mínimo interés en esta película necesita que le cuenten de qué trata. Fátima, la película narra con bastante fidelidad las apariciones de la Virgen en 1917 a Lucía, y sus primos Francisco y Jacinta. Tenían entonces diez, ocho y siete años respectivamente. Los guionistas se han basado principalmente en las memorias de sor Lucía y quien las haya leído reconocerá fácilmente diversos pasajes. Hay que decir inmediatamente que sin ser una gran película se trata de una obra notable, con mucha personalidad.

Comienza la película en 1989 con la visita de un académico, el profesor Nichols, a sor Lucía, en su convento de Coímbra. La necesita para completar un libro. El profesor Nichols es agnóstico y escéptico y lo declara abiertamente. Sor Lucía lo sabe y acepta el envite, los dos hablan con claridad, humor y muestran respeto el uno por el otro. Sus encuentros propician los recuerdos de Sor Lucía que nos llevan a aquellos meses de 1917. Primero al encuentro con el Ángel de Portugal, el Ángel de la Paz; a los encuentros con la Virgen después.

El punto de vista es siempre el de los niños, cómo ríen, cómo rezan, cómo ven la realidad que les rodea: pobreza, un mundo en guerra con la llegada de heridos o de noticias sobre familiares fallecidos o desaparecidos; sus juegos, su fe, la incredulidad de propios y extraños: al principio nadie les cree y quieren obligarles a retractarse tanto su familia, como su párroco, su alcalde y su obispo. También les hace sufrir la credulidad de otros cuyo entusiasmo causa estragos y moviliza a las autoridades, en ese momento ferozmente anticlericales. Lucía, Francisco y Jacinto no recorrieron un camino de rosas.

Dirige esta película, y es coguionista de ella, Marco Pontecorvo, veterano director de fotografía y director para televisión, hijo de Gillo Pontecorvo (La batalla de Argel). Este sería su primer largometraje no realizado para la pequeña pantalla. Hay que reconocerle una serie de decisiones audaces y que funcionan. Por ejemplo dar realidad a las apariciones, los niños -y los espectadores- ven a la Virgen. Estas no se producen con un alarde de efectos especiales. La preparación, siempre la misma, es la naturaleza, viento, espigas moviéndose, murmullos, cambio del juego de lentes, unos pies desnudos que avanzan silenciosamente, la Señora con una túnica sencilla y un velo habla… y resulta creíble. También se toma en serio al profesor Nichols y sus preguntas y no busca ridiculizarlo o despreciarlo. Además da profundidad a todos los personajes que aparecen, empezando por los padres de los videntes, los mismos niños, el alcalde, el obispo y hasta algunos militares y policías que apenas hablan. Estamos muy lejos de aquella fastuosa -interesante en su género- El mensaje de Fátima (1952), de la Warner, con el aire de diorama de las películas de temática religiosa de la época. También es osado al elegir las revelaciones de la Virgen que muestra en pantalla, incluido el famoso tercer secreto. Finalmente, es audaz al recordar lo esencial del mensaje, hay que rezar para que haya paz (la anciana Sor Lucía pregunta al profesor Nichols si cree que hemos avanzado y puesto en práctica el mensaje). Rezar por los pecadores para que no vayan al infierno. Dejar de ofender el corazón de Jesús.

Buena parte de estas decisiones son fruto del entendimiento entre el director y el fotógrafo Vincenzo Carpineta, que se esfuerzan en llenar de transcendencia la pantalla a través de la realidad y con muy poco artificio, tal vez en un intento de emular a Malick, además de sacar el máximo partido a los recursos de que disponen. En efecto, se trata de una película modesta, pero tiene una producción digna, la ambientación de época es buena y a ello contribuye su confinamiento y el uso -del que llega a abusar- de lentes cortas.

Fundamental es el reparto; los tres niños son un poema, aunque brilla muy particularmente la española Estefanía Gil (Lucía), todo naturalidad y expresividad. Aparecen también los veteranísimos Joaquim de Almeida (el párroco), Sonia Braga (Sor Lucía) y un espléndido Harvey Keitel (profesor Nichols).

Fatima, la película es un filme sencillo, de escaso presupuesto pero muy digno. Recuerda los hechos como ocurrieron hace apenas un siglo. No hace falta ser creyente para apreciar esta historia porque, además de tratar de cosas divinas, es también tremendamente humana.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Vicenzo Carpineta
  • Montaje: Alessio Doglione
  • Música: Paulo Buonvino
  • Duración: 110 min.
  • Público adecuado: +12 años
  • Distribuidora: Diamond
  • EE.UU., Portugal (Fatima), 2020
  • Estreno: 16.10.2020
Reseña Panorama
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.