Grandes películas medievales
Caballeros, guerreros, monarcas, revolucionarios, batallas, romances, castillos… La Edad Media siempre ha supuesto un terreno muy fértil para el cine, con la compañía constante y cómplice del espectador. Reunimos en este artículo una buena colección de grandes películas medievales, que con más o menos fidelidad reflejan en la gran pantalla los entresijos y vivencias de esta época.
La pasión de Juana de Arco (Carl Theodor Dreyer, 1928)
En 1431, la joven Juana de Arco, después de haber conducido a las tropas francesas a la victoria, es arrestada y acusada de brujería. La prodigiosa fotografía de Rudolph Maté, el trabajo de Maria Falconetti y un reparto de actores excepcionalmente dirigidos (por un Dreyer que prohibe el uso del maquillaje), la inmensa calidad del guion y el montaje hacen de la película uno de los retratos del misticismo más arrebatadores de la historia… Lee aquí un artículo de la película
Alexander Nevsky (Sergei M. Eisenstein, 1938)
Relato épico de Eisenstein sobre el príncipe Alexander Nevsky, que defendió en pleno siglo XIII y de forma victoriosa el norte de Rusia del ataque de los teutones: la batalla se libró sobre la superficie helada del lago Peipus. También tuvo que hacer frente a la invasión de Rusia por el ejército mongol dirigido por Gengis Khan.
Robin de los bosques (Michael Curtiz, William Keighley, 1938)
Obra perfecta de la época dorada de Hollywood, cuando mandaba el estudio y la persona más importante era el productor designado, en este caso Hal B. Wallis, responsable de elegir a Michael Curtiz cuando el director primero -luego codirector- William Keighley no le pareció suficiente para las escenas de acción. La película reunión 3 Oscar… Lee aquí la crítica de la película
El halcón y la flecha (Jacques Tourneur, 1950)
El polifacético Tourneur puede con todo, también con el cine de aventuras, como demuestra esta cinta ambientada en el siglo XII en la Lombardía dominada por los germanos. El guion de Waldo Salt (Cowboy de medianoche, Serpico) reúne elementos de Robin Hood y Guillermo Tell con cierta gracia… Lee aquí la crítica de la película

El príncipe valiente (Henry Hathaway, 1954)
El joven príncipe vikingo Valiant es enviado por su padre a la corte del Rey Arturo para ser armado caballero, después de un estricto adiestramiento. Su objetivo es estar preparado para enfrentarse al tiránico Slaigon, que ha usurpado el trono de su padre. Cuidada producción, protagonizada por Robert Wagner, James Mason y Janet Leigh, que adapta un personaje de cómic.
El séptimo sello (Ingmar Bergman, 1957)
En la Europa medieval un caballero vuelve de las Cruzadas y encuentra su tierra asolada por la peste. La Muerte le sale al encuentro, pues ha venido a tomar su alma, y juega con él una partida de ajedrez. Película con un guion impecable: su equilibrio dramático es digno de estudio, no en vano Bergman fue un excepcional dramaturgo y director teatral… Lee aquí la crítica de la película
El manantial de la doncella (Ingmar Bergman, 1960)
Ganadora del Oscar a la mejor película de habla no inglesa, Bergman nos sitúa en la Suecia del siglo XIV. Karin es la única y mimada hija de Töre y de Mareta, un piadoso matrimonio de terratenientes. En su aldea no hay iglesia, y tienen la tradición de que una vez al año una doncella debe llevar los cirios a la virgen, siendo Töre la encargada de hacerlo ese año. Un encuentro con pastores de la zona será su perdición.
El Cid (Anthony Mann, 1961)
El inicio del imperio creado por Samuel Bronston se encuentra en este tributo a uno de nuestros héroes más famosos. El resultado es una película al más puro estilo del Hollywood clásico con imponentes localizaciones e innumerables extras fruto de un enorme presupuesto. La consecuencia de colocar al realizador Anthony Mann tras la cámara es una cinta épica pero con ciertos aires del western que tanto le singulariza… Lee aquí la crítica de la película

El proceso de Juana de Arco (Robert Bresson, 1962)
La Juana de Arco de Bresson es espiritual, muy distinta a la psicológica de Dreyer (1928) y a la terrenal y laica de Jacques Rivette (1993). Resulta sobrecogedora la mezcla de familiaridad con lo sobrenatural, insolencia para contestar al obispo o para callar hábilmente, intrepidez y dulzura. La crítica y el público supieron apreciar la severidad y pureza de su estilo, en un filme que fue premio especial del jurado de Cannes… Lee aquí la crítica de la película
Campanadas a medianoche (Orson Welles, 1965)
Welles -quién si no- protagoniza a Falstaff. O más bien habría que decir que se interpreta a sí mismo, tanto en su barroquismo libertario y tierno como en su destino de traición y abandono. Todo enfatizado por su gestualidad, el claroscuro expresionista y un enfoque en plano picado. El filme, de coproducción hispanosuiza, fue posible gracias a la osadía del productor Emiliano Piedra… Lee aquí la crítica de la película
Andrei Rublev (Andrei Tarkovsky, 1966)
A comienzos del siglo XV, el monje pintor Andrei Rublev viaja junto con sus compañeros a Moscú para pintar los frescos de la catedral de la Asunción del Kremlin. Fuera del aislamiento de su celda, Rublev comenzará a percatarse de las torturas, crímenes y matanzas que tienen aterrorizado al pueblo ruso. Segunda película de Tarkovski, uno de sus trabajos más apasionantes, que se aleja mucho de una crónica al uso sobre un artista.
La princesa prometida (Rob Reiner, 1987)
La princesa prometida no ha envejecido con el paso de los años, fue realizada en una época en que el director Rob Reiner, el guionista William Goldman, Peter Falk -que interpreta al abuelo- y Mark Knopfler estaban en su mejor momento -se diría que tocados por la gracia- y realizaron una obra maestra lleva de aventura, misterio y duelos singulares… Lee aquí la crítica de la película
Enrique V (Kenneth Branagh, 1989)
Una discusión entre el rey de Francia y el rey Enrique V de Inglaterra acaba en una declaración de guerra. Enrique V, con la ayuda del capitán Fluellen, reúne a su ejército e invade Francia, a pesar de que las tropas francesas superan con creces al aguerrido ejército inglés. Branagh realizó su debut como director con esta película que también protagoniza y de la que escribió el guion. El filme fue galardonado con el Oscar al mejor diseño de vestuario.
Braveheart (Mel Gibson, 1995)
Gibson recrea en esta película ganadora de 5 Oscar la agitada vida de William Wallace, carismático líder escocés del siglo XIII que encabezó una violenta revuelta contra el corrupto y despiadado rey de Inglaterra Eduardo I. Al mando de sus huestes, Wallace reunió a los nobles escoceses y mantuvo en jaque durante años al poderoso y organizado ejército inglés.
Macbeth (Justin Kurzel, 2015)
Versión reciente de esta conocidísima y multi-adaptada obra de Shakespeare. Todo queda reducido a una palabra: ambición. O, como mucho, a dos: violencia y ambición. Una pasión, una violentísima ambición, y dos personajes que se dejan arrastrar por ella. Es tan sencilla y contundente la propuesta narrativa que deja al espectador shockeado… Lee aquí la crítica de la película
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