Camarón: Sin duende

El mayor atractivo que tiene esta película sobre José Monge, Camarón de la Isla, es escuchar la música de este gitano, empezando por sus primeras maquetas para concluir oyéndole con la Filarmónica de Londres detrás.

Si señalamos méritos, el mayor, sin lugar a dudas, es la interpretación de Óscar Jaenada, perfectamente caracterizado y creíble. Verónica Sánchez cumple en su caracterización de La Chispa, esposa del cantaor.

Es Jaime Chávarri el que no acierta en su acercamiento al cantaor. No hay duende ni en la selección de anécdotas de la vida de Camarón elegidas para hilar la película ni en lo estereotipado de las caracterizaciones. El director de Besos para todos y El año del diluvio naufraga en la reconstrucción del mundo calé, demasiado artificial y envarado, con unas interpretaciones que se acercan peligrosamente a la parodia, con un acento andaluz a menudo ridículo. Seguramente con una opción más arriesgada, con otro reparto, la cosa hubiese mejorado.

Cierto es que, a medida que avanza la película, parece que es más difícil equivocarse en la elección de los momentos importantes para mostrar (son esos que todos conocemos y por los que Camarón es quien es) y la película empieza a mejorar, resultando estupendo el concierto de Camarón en París.

Camarón es un biopic poco arriesgado que hace un recorrido por su vida sin aportar grandes cosas, una manera de recordar grandes momentos del cantaor, pero que no dejan de ser imitaciones directas de las imágenes reales que todos recordamos. Gusta imaginar lo que hubiese hecho Saura

Ficha Técnica

  • País: España, 2005
  • Fotografía: Gonzalo Berridi
  • Montaje: Pablo Blanco
  • Música: Miguel Menéndez de Zubillaga
  • Distribuidora: Buena Vista