Que viene el lobo: Violencia doméstica

Holly, una niña de 14 años, ha llamado la atención del profesorado tras escribir una redacción escolar donde ex­pone con detalles el supuesto comportamiento vio­len­to de su padrastro. Siguiendo los protocolos estableci­dos, el colegio se pone en contacto con los servicios sociales del pueblo danés. El caso lo lleva Lars Madsen, un ve­terano trabajador social que decide profundizar en el ca­so y cuya primera decisión es separar provisionalmen­te a Holly y a su hermanastro, Theo, de su familia mientras se lleva a cabo una investigación. Los padres, Dea y Si­mon, niegan las acusaciones y mantienen que la niña se ha inventado todo en un arranque de rebeldía adolescente. ¿Quién miente entonces y quién dice la verdad?

Esta serie danesa se acerca a asuntos dolorosos y lo ha­ce de manera poliédrica. Maja Jul Larsen ha sido guio­nista de series muy poderosas como Borgen, La ruta del dinero y Arvingerne (Los herederos), que no se ha es­tre­nado en España y tiene tres temporadas con la actriz Trine Dyrholm a la cabeza. Y se nota que es una mu­jer con talento que sabe conducir una miniserie para lo­grar que lo que daba para 3 o 4 capítulos a lo sumo, se alar­gue hasta 8.

Larsen lleva la historia con unos personajes que se man­tienen ambiguos hasta el capítulo final. Más que am­biguos, voluntariamente crípticos, para evitar que la trama resulte obvia. Y esta opción esconde muchas -de­masiadas a mi gusto- trampas. Porque no me creo a ninguno de los personajes protagonistas. Es interesante pen­sar una serie como ésta, porque te das cuenta de que pue­des manipular al espectador de una manera burda o sutil. Larsen camina por el filo y en el retrato del tra­bajador social pega unos brochazos que son sencillamen­te increíbles. El matrimonio protagonista es muy difícil de creer, por mucho que sean divorciados y vueltos a casar.

Que viene el lobo muestra con el realismo seco y directo del audiovisual nórdico cómo funciona el sistema pú­blico para afrontar la violencia familiar, que no siem­pre salta a la vista de manera evidente. Se muestra un ho­gar de acogida, los procedimientos para instruir la cau­sa en las que intervienen psicólogos, trabajadores so­ciales, jueces, policías. La serie sigue a los niños, al tra­bajador social y al matrimonio. No te da respiro y se de­mora en el drama (evidentemente nada que ver con ar­tefactos efectistas como Big Little Lies) para hacer ver que son situaciones muy dolorosas, en las que los niños su­fren mucho. Los adultos, cada uno a su manera, son hi­jos de un pasado que les condiciona, pero quizás puedan cambiar si quieren…

En resumen, sí pero no. O dicho de otro modo, el espectador tiene que poner mucho de su parte para poder afir­mar que la serie vale la pena, separando el grano de la pa­ja. Admitiendo que solo al ver el último capítulo es­tés en condiciones de distinguir. Una serie para curran­tes.

Ficha Técnica

  • País: Dinamarca (Ulven Kommer), 2020
  • Dirección: Pernille Fischer Christensen, Samanou Acheche Sahlstrøm, Niclas Bendixen, May el-Toukhy
  • Fotografía: Sine Vadstrup Brooker, Niels Thastum, Laust Trier-Mørk, Martin Munch
  • Música: When Saints Go Machine, Christian Balvig
  • Duración: 1 temporada (8 capítulos de 55 minutos)
  • Emisión en España: Movistar+
  • Público adecuado: +18 años (X)
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Reseña
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Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor