Los cuatrocientos golpes: Una infancia mancillada

Truffaut había sido ayudante de dirección de Rossellini, como otros directores de la recién nacida Nouvelle Vague, y esa influencia le marca.

El crítico Truffaut (1932-1984) se estrenó como director con esta película parcialmente autobiográfica (alimentada de bastantes recuerdos personales, mejor dicho) que le mereció el premio a la mejor dirección en el Festival de Cannes. Está protagonizada por Antoine Doinel (14 años), un vivaracho y expresivo chaval con cara de viejo, que sería muy solicitado por el director que le haría interpretar hasta seis películas suyas. El relato de Los cuatrocientos golpes es el de una infancia mancillada (un niño al que sus padres no quieren) con un discurso que hace surgir la poesía de un envoltorio cotidiano.

La cámara sale a la calle para seguir a un personaje de calle, que no funcionaría en un estudio. Truffaut había sido ayudante de dirección de Rossellini, como otros directores de la recién nacida Nouvelle Vague, y esa influencia le marca. La secuencia final con el niño delante del mar es muy hermosa. La mirada a cámara y la imagen congelada son la antítesis de lo que pretendía un movimiento que en el fondo admira buena parte del cine norteamericano tanto como detesta el academicismo francés contra el que reaccionan.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Henri Decaë
  • Montaje: Marie-Josèphe Yoyotte
  • Música: Jean Constantin
  • Título original: Les cuatre cents coups
  • País: Francia
  • Año: 1959
  • Distribuidora DVD: DeAPlaneta
  • Duración: 106 min.
  • Público adecuado: +16 años
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