CONECTA FICTION 2017. Un laboratorio de sueños

0
631

Del veinte al ventitrés de junio tiene lugar en la ciudad de Santiago de Compostela el encuentro Conecta Fiction que trata de fomentar co-producciones televisivas para las parrillas de un mercado cada vez más global.

El negocio de la ficción audiovisual ha crecido de forma exponencial en los últimos años. Sólo basta ver el crecimiento de la producción en España -16 productoras en 2017- y la calidad de las series que vienen como La catedral del mar.

Precisamente el evento de presentación del título anterior ha sido uno de los platos fuertes del primer día del “Conecta”. Nacho Manubens de A3Media y Albert Sagalés de Diagonal tv participaron en un interesante diálogo que fue desgranando las cifras del proyecto. En primer lugar La catedral del mar cuenta con un presupuesto pocas veces visto en una producción española. Son doce millones de euros dedicados a ocho episodios, es decir un millón y medio por capítulo. Quizás por encima del dinero lo más interesante sea la duración de esos ocho episodios. Contra la tradicional duración de setenta minutos que imponen las cadenas generalistas –condicionada por los verdaderos financiadores de la televisión en España: los anunciantes- la serie de A3Media propone una tercera vía, un híbrido que se nutre de financiación tradicional y de un nuevo actor; Netflix ha comprado los derechos para la emisión mundial en streaming de la serie –cuyo presupuesto ha completado con unos 300.000 euros por capítulo según algunas fuentes-  permitiendo que llegara a concluirse.

La catedral del mar
Aitor Ocio y Michelle Jenner el el rodaje de La Catedral del Mar. Atresmedia.

Quizás sea la evolución natural de la ficción española. Lejos de la tradición anglosajona de una audiencia soberana, los contenidos en España no dependían hasta ahora del público. Seguramente nunca lo hagan al cien por cien. Se trata de un país extraño, el único donde existe la televisión “temática-generalista”. El modelo propiciado por las arbitrarias concesiones de TDT es sin embargo generador de posibilidades originales de producción. Por otra parte el “Conecta” constata el cambio de paradigma en la producción internacional de series de ficción. Tras la crisis ningún actor es una isla. El público se ha acostumbrado a los grandes presupuestos y ya no hay vuelta atrás. Los dos elementos anteriores han abocado a la industria a buscar soluciones en la co-producción.

Territorialmente la brújula se ha movido; Latinoamérica ha irrumpido como socio prioritario de los productores españoles. Las sinergias entre las grandes cadenas que difunden contenidos para la población latina de los USA suman las de otros países –Argentina, Mexico, Colombia- que empiezan a producir ficciones cada vez más sofisticadas.

En dicha clave funcionan series como Estocolmo, La fragilidad de los cuerpos o Un gallo para Esculapio. Si bien es cierto que se percibe un cierto envaramiento en las propuestas –una repetición casi mecánica de géneros y regionalismos- hay motivos para la esperanza. En Latinoamérica cada vez se produce con mayor calidad y criterio. Basta un esfuerzo por proponer nuevas temáticas y tramas para que la audiencia descubra que la ficción latina no se nutre sólo de telenovelas y biografías de narcotraficantes.

Por último, hay que destacar el esfuerzo institucional y de los patrocinadores. Antes de celebrarse “ConectaFICTION” es ya un éxito. Que en España haya un evento dedicado en exclusiva a la ficción televisiva da idea del crecimiento exponencial del mercado. La capacidad de reacción de los organizadores al detectar las necesidades del sector hace de “Conecta…” una oportunidad privilegiada para poner en comunicación las arterias creativas –abundan las presentaciones y sesiones de pitching– con los vasos comunicantes de la financiación.

Por eso, porque la producción española se está internacionalizando, es posible plantearse producciónes cada vez más ambiciosas que en otra época se habrían dado por muertas antes de su misma gestación. Gracias a las oportunidades que da el actual mercado televisivo dos productoras españolas –Vaca Films y Portocabo– van a poder finalmente poner en pie la historia de Garbo, el increíble espía español, héroe de la Segunda Guerra Mundial que fue condecorado por los británicos y los nazis.

Sin el cambio brutal que está aconteciendo en las televisiones de todo el mundo –el espectador dicta los contenidos- Garbo nunca podría haberse traducido en ficción audiovisual. Ahora es una posibilidad, la serie se verá seguramente en 2019. Es sólo el principio de un futuro maravilloso para el sector.

No hay comentarios