Amador: Extraña, extravagante, humana

Fernando León (Madrid, 1968) se estrenó en el cine con notable con Familia y Barrio, dos películas de buena calidad e indudable sello social. Después rodó una pe­lícula sobresaliente –Los lunes al sol– que arrancó a Javier Bardem una de sus me­jores actuaciones. En su cuarta película patinó: Princesas, el retrato de dos jóvenes prostitutas, no consiguió convencer a la crítica. Pero a pesar de este fallo, León es un cineasta al que hay que seguir­le la pista y en Amador confirma que su interesante trayectoria continúa.

Por un imperdonable error de no sé quién, leí -antes de ver la película- una sinopsis que circula por internet y que con­taba un dato fundamental que ocurre en el minuto 40 del metraje. Explico esto porque no hay nada peor que ver esta película teniendo excesiva in­formación. Y en concreto, saber lo que va a pasar en el minuto 40 puede destrozar­te literalmente la primera parte de la pe­lícula (que es lo que me pasó a mí).

Para quien quiera saber de qué va la fies­ta diré que cuenta la historia de Mar­ce­la, una joven inmigrante, embarazada y con serios apuros económicos, que ve el cielo abierto cuando encuentra un trabajo como cuidadora de un anciano, Ama­dor. Con esta sencilla premisa León construye una historia sorprendente, macabra a ratos y extravagante casi siempre, pero de un gran interés humano.

Magaly Solier en Amador (Fernando León de Aranoa)
Magaly Solier en Amador (Fernando León de Aranoa)

Al igual que sucedía en Los lunes al sol, el realizador madrileño muestra un amplio abanico de personajes golpeados por la vi­da a los que resulta imposible no querer. A través de unos diálogos excesivamente literarios, pero en cualquier caso muy bien escritos (hay algunos de la joven inmigrante con la prostituta madura enmarcables), Fernando León habla de la importancia de la familia, de la búsqueda del amor, del valor de la vida, de la dificultad de vivir en un país extranjero, de la pobreza, del modo trascendente de afrontar la muerte o del papel de la religión. Todo va fluyendo con naturalidad, con verismo, con la cercanía que da el hablar con sensatez y sentido común de temas que son universales.

Lo extraño, y quizás es el mérito de la película, es que precisamente la historia central que se nos cuenta es inverosímil, insensata y antinatural. Y es que la historia, como en los cuentos, es sólo una excusa para hablar de otras cosas. Habrá quien se escandalice, se lleve las manos a la cabeza o quiera extraer conclusiones mo­rales. Una pena, porque el valor está al­rededor de la historia y el argumento es lo de menos. Por eso todavía no he perdona­do al tipo que me contó la película hasta el minuto 40.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Ramiro Civita
  • Montaje: Nacho Ruiz Capillas
  • Música: Lucio Godoy
  • País: España
  • Año: 2010
  • Duración:  112 m.
  • Público adecuado: +16 años (temática, lenguaje crudo)
  • Distribuidora: Alta
  • Estreno: 8.10.2010

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