Pensé que iba a haber fiesta: Subidas y bajadas

Pensé que iba a haber fiesta | Una película que va de menos a más, con dos actrices creíbles y un guión que tiene algunos diálogos muy atinados 

Ana (Elena Anaya) y Lucía (Valeria Bertuccelli) son íntimas amigas hasta que un día Ana se enamora del ex-marido de Lucía… La segunda película de la argentina Victoria Galardi tiene una historia sencilla que empieza de manera algo tediosa y acaba resultando muy interesante.

Las primeras escenas muestran a una mujer sola, Ana, en una casa ajena (la de su amiga de toda la vida Lucía). Está claro que ese retrato de mujer perdida, rica e infeliz es certero, pero quizá innecesariamente alargado. En la escena de Elena Anaya bailando sola e inconsciente My love de The Bird and The Bee se cuenta más que en veinte minutos en los que deambula por la silenciosa casa prestada.

La fiesta que se menciona en el título es más intensa: se nota la tensión en el ambiente con diálogos vacíos y gastronómicos, de personas que no saben muy bien que celebran, que si pudieran saldrían corriendo de esa cena más burocrática que familiar.

Una vez que la película coge velocidad aparece Valeria Bertuccelli (Un novio para mi mujer) que arrasa con todo, incluso con Elena Anaya, que está voluntariamente distante y cohibida ante el terremoto argentino. Gracias al vibrante enfrentamiento de estas dos mujeres el última tramo es el más logrado.

En definitiva una película con subidas y bajadas, con un trailer que subraya los aspectos más excesivos, pero que tiene suficientes elementos de interés y personalidad para resultar sugerente.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Julián Ledesma
  • Montaje: Alejandro Brodershon
  • Música: Niño Josele
  • Duración: 85 m.
  • Distribuidora: Caramel
  • Público adecuado:+18 años (X)
  • Estreno en España: 10.1.2014

Argentina, España, 2013.

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