Gossip girl: Un culebrón pijo

Go­ssip girl hereda personajes y fondo de arma­rio de la mítica serie adolescente Beverly Hills 90210.

Gossip girl narra a través de un blog omniscien­te de autoría anónima los amores, desamores, traiciones y lujos de un grupo de chicos ricos del Upper East Side de Manhattan, una espe­cie de Sexo en Nueva York en versión junior.

Basada en la exitosa saga de novelas del mismo nombre escritas por Cecily von Ziegesar, Go­ssip girl mantuvo su interés y su poder adicti­vo durante las dos primeras temporadas, pero es­tá defraudando a sus fans cansados de la mara­ña de relaciones inverosímiles, el estancamien­to de la acción y la desintegración de unos per­sonajes que ya no son ni tan buenos ni tan pér­fidos como antes.

La serie celebró recientemente su capítulo 100 y acaba de reanudar su quinta temporada en el canal americano de pago The CW tras el pa­rón navideño. Está por ver si resistirá una sex­ta temporada. The CW sigue confiando en la se­rie, a la que ha añadido capítulos, a pesar del des­censo de audiencia y el malestar de los fans.

En España no tuvo éxito en la emisión en abier­to de Cuatro. Ahora puede verse en Cos­mo­po­litan TV y en Divinity. Hasta el momento, espe­cialmente en España, Go­ssip girl ha sido una se­rie que se consumía en internet. Veremos qué pa­sa después del cierre de Megaupload.

La historia comienza con el inesperado regre­so de Serena Van der Woodsen, la chica más desea­da y popular del instituto, después de una mis­teriosa temporada de ausencia en paradero des­conocido. En este tiempo, su amiga íntima, Blair Waldorf, ha ocupado el «trono» ejerciendo un despótico dominio. La rivalidad entre am­bas se transforma en guerra declarada. El jue­go amis­tad-enemistad sostiene la trama, uni­do a la atracción entre parejas impo­sibles y la incógni­ta sobre el autor/a del blog, aunque el papel de «la chica cotilla» aca­ba reducién­do­se al de sim­ple narrador intra-homodiegé­tico.

Glamour, belleza, moda, diseño, tecnología, amo­ríos, amistad, traiciones, tensión sexual no re­suelta (y resuelta) componen un cóctel tenta­dor para chicas adolescentes, que son el target de esta serie.

Go­ssip girl hereda personajes y fondo de arma­rio de la mítica serie adolescente Beverly Hills 90210, que «marcó» la televisión de los 90 no tanto por su calidad sino por la fidelidad de una audiencia realmente fanática de los Jason Priest­ley, Shannen Doherty o Luke Perry.

En 2003 Josh Swartz (productor y escritor de series como Chuck o Rockville CA) adapta la fór­mula y el argumento de esta serie quinceañe­ra en The O.C., trasladando la historia a New­port Beach (California), con cuatro tempo­ra­das de éxito. Es el mismo Schwartz el que lide­ra en 2007 la creación de Gossip girl, otro cule­brón pi­jo con giros cómicos y dramáticos, con más se­xo que las anteriores y algo más de acidez.

La eficacia del equipo publicitario ha provoca­do que las actrices que dan vida a las protago­nistas (especialmente Blake Lively y Leigh­ton Meester) se conviertan en iconos en las revis­tas de moda y corazón, hasta el punto de que parece imposible separar a las intérpretes de sus interpretadas. A Blake Lively hemos podi­do verla recientemente en la notable The town, de Ben Affleck, haciendo un papel secun­dario que tiene más profundidad que todos los episodios de Gossip girl.

Música para crear feeling

La música en un producto como éste es funda­mental para lograr feeling con el espectador, y por eso está muy presente en la vida de los per­sonajes, en sus iPod y móviles, en sus momen­tos de subida y en sus bajones. Para estas situaciones, nada mejor que la música indie rock de bandas como The Tings Tings, The Kills o The Kooks. Por supuesto no faltan los cortes dis­cotequeros para las fiestas con cantantes co­mo Nadia Oh o grupos como Junkie XL. La selección ha sido realizada por Alexandra Pat­sa­vas, supervisora de la música de The O.C. y Anato­mía de Grey.

Hay chispazos de humor con distintos acentos: cómico en los diálogos Blair-Dorota (la criada polaca) o en los de su madre y su nuevo mari­do, mordaz con Chuck como protagonista. Y al­gunas soluciones originales, como las ensoñacio­nes de Blair como Audrey Hepburn en Desa­yu­no con diamantes.

El guión, la historia, no va más allá de lo descri­to. El único objetivo es entretener mantenien­do las tensiones afectivas al límite, algo que desfigura la humanidad de unos personajes que marchan a la deriva de sus sentimientos des­controlados. No resulta creíble que a jóvenes de 16-18 años metidos en esa lavadora emocional no les pase factura esa manera de vivir.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU., 2007
  • Duración: 5 temporadas (99 capítulos de 42 minutos)
  • Producción: Warner
  • Emisión en España: AXN (15.12.2007)
  • Emisión en EE.UU.: The CW (19.9.2007)
  • Calificación: +18 años (X)
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Reseña
s
Periodista. Máster en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual por la Universidad de Sevilla