The tourist

0
1337
The tourist

El director de La vida de los otros se estrena en Hollywood con una comedia de acción que tiene humor inteligente y personalidad.

The tourist, 2010 País: EE.UU. Dirección: Florian Henckel von Donnersmarck Guión: F. Henckel von Donnersmarck, Christopher McQuarrie, Jeffrey Nachmanoff Fotografía: John Seale Montaje: John Husting, Patricia Rommel Música: James Newton Howard Intérpretes: Johnny Depp, Angelina Jolie, Paul Bettany, Timothy Dalton Duración: 103 m. Público adecuado: +16 años Distribuidora: Sony Estreno en España: 30.12.2010

Gasolina americana, motor alemán

Una mujer (Angelina Jolie) utilizada co­mo cebo para llegar a un hombre. Un hombre (Johnny Depp) utilizado por una mujer pa­ra burlar a la policía. Un policía (Paul Be­ttany) que los persigue a los dos. Con es­te argumento y el engañoso tráiler de la pelí­cula, probablemente muchos pensarán que es­tamos ante otra vacía cinta de persecución y seducción al servicio de dos estrellas mul­timillonarias. Esto sería así si detrás de las cámaras no estuviese el oscarizado direc­tor de La vida de los otros, y el guión no lo firmase entre otros el también ganador de un Oscar Christopher McQuarrie (Sos­pe­chosos habituales).

The tourist es una de esas películas elegan­tes que te lleva donde quiere, te sorpren­de en sus giros y te hace ver lo importan­te que es que haya un director que sepa con­tener los excesos de sus actores (hacía años, si no décadas, que Johnny Depp no se ponía al servicio de una película y no al re­vés). Para ello utiliza un estilo narrativo que mezcla elementos románticos y cómicos con los del cine de persecución más inte­ligente del ratón y el gato. Es fácil ver ele­mentos del cine de Hitchcock (Con la muer­te en los talones, Atrapa a un ladrón) o Stanley Donen (Charada) en esta delicio­sa modernización del cine de acción de los años 50 y 60.

Mención aparte merece la magnífica fotogra­fía de John Seale (Venecia nos la han en­señado cientos de veces, pero es difícil ha­cerlo con tanta belleza) y la vibrante y ge­nuina banda sonora del maestro James New­ton Howard (El fugitivo, El bosque, El ca­ballero oscuro).

El desenlace de la película es un prodigio, uno de esos finales redondos de un largometraje que en su sencillez puede parecer fácil y no lo es. Sólo hace falta recordar la anterior película de Angelina Jolie (Salt) para ver la diferencia entre un director muy limitado (Phillip Noyce) y un verda­dero artista. Uno te engaña y te sorprende, mientras el otro te aburre llevándote a lu­gares comunes.