Buda explotó por vergüenza: Educación en tiempos de guerra

Buda explotó por vergüenza | Makhmalbaf, que proviene de una familia de destacados cineastas iraníes, encuentra el vehículo perfecto para contar su historia en Maktay (prodigiosa Nikbakht Noruz), una niña de muy corta edad dispuesta a hacer lo imposible por acudir a la escuela y aprender las mismas cosas que el hijo varón de sus vecinos. Su odisea pasa por episodios que van desde la difícil tarea de hacerse con un lápiz y un cuaderno hasta lidiar con la hostilidad de los demás niños, convenientemente adoctrinados en el fundamentalismo islámico más exacerbado.

La juventud de la realizadora y la mezcla de valentía e ingenuidad con la que es tratado el relato invitan a perdonar ciertos pecados veniales del filme, como pueden ser su irregular ritmo o su falta de garra en muchos momentos. Su mayor acierto es plantear la crítica desde la perspectiva infantil, lo que hace ganar al filme en credibilidad y efectividad sin restarle poder ni inteligencia. La simple puesta en escena y el minimalismo generalizado no son óbice para que se saque partido visual al impresionante paisaje montañoso afgano.

La cinta compitió en la sección oficial de San Sebastián y aca­bó haciéndose con el Premio Especial del Jura­do. Hasta el último momento estuvo entre las películas con más opciones de llevarse la Concha de Oro.

Ficha Técnica

  • País: Irán (Buda as sharm foru rikht, 2007)
  • Fotografía: Ostad Ali
  • Montaje: Mastaneh Mohajer
  • Música: Tolibhon Shakhidi
  • Duración: 81 m. Jóvenes
  • Distribuidora: Wanda
  • Estreno: 29.II.2008
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