El otro barrio: La fuerza de la mirada

El otro barrio. Si Mensaka (1999) nos sorprendió por lo que tenía de retrato veraz, honesto, de una juventud que desgrana su existencia envolviendo sus sueños y aspiraciones en canciones, ahora, con El otro barrio, Salvador García Ruiz nos muestra su talento y capacidad para explorar la intimidad de unos personajes -adultos y adolescentes- con sensibilidad y hondura.

Tomando como base la primera novela para «adultos» de Elvira Lindo (conocida sobre todo Manolito Gafotas), Salvador García elabora un guión donde sus protagonistas están dibujados con nitidez, frescura y un respeto hacia la dignidad humana de cada uno que conmueve.

El impacto que sufre la vida de Ramón (15 años), habitante del barrio madrileño de Vallecas, ante un suceso cargado de violencia, imprevisión y dramatismo, le llevará a confrontar el mundo de ensoñación en el que vive con la realidad de su propia vida personal y familiar, y abrirse a esas «otras adolescencias» que experimentan jóvenes de su edad marginados social y familiarmente.

El abogado (Marcelo), que asumirá su defensa, es oriundo del barrio y amigo de la familia de Ramón. Se encuentra en pleno despegue profesional y con su paternidad recién estrenada se debate en una crisis interior para integrar las secuelas de su pasado, vivido con sensación de fracaso, y un presente donde las exigencias afectivas de su relación matrimonial le demandan sinceridad y entrega sin reservas. La relación entre Ramón y Marcelo irá abriendo heridas y encarnizando el camino de salida para ambos, con una fuerte implicación personal.

Hay una planificación medida, pausada, cuidada en su sencillez formal, que hace que en sus casi dos horas y cuarto de metraje la historia -el mundo íntimo de sus personajes- vaya calando en el espectador.

Las secuencias del Centro de Menores, con actores no profesionales, impregnan de autenticidad la soledad, dureza y a su vez anhelo de cariño que esos muchachos esperan.

El paso del tiempo; las oportunidades perdidas, la valentía para afrontar esos secretos que marcan la vida y que sólo sacándolos a la luz pueden convertirse en motor de cambio para seguir viviendo con orgullo; la influencia de la educación familiar, entre otros, son asuntos que van apareciendo ante la mirada cada vez más comprometida de los espectadores.

Un sí rotundo a este tipo de cine, que eleva el nivel creativo de nuestra industria y que nos lleva a depositar la confianza en jóvenes directores como Salvador García Ruiz.

Ficha Técnica

  • Argumento: basado en la novela de Elvira Lindo
  • Música: Pascal Gaigne
  • Fotografía: Teodoro Delgado
  • Montaje: Carmen Frías
  • Vestuario: Silvia García Bravo
  • Año: 2000
  • País: España
  • Duración: 125 minutos
  • Estreno en España: 9 de noviembre de 2000

 

Reseña
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Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor