El tren de Zhou Yu: In the mood for train

Pienso que El tren de Zhou Yu es una de las películas más poéticas y, con eso, más cinematográficas que he visto. ¿De dónde viene la joven Zhou Yu, qué quie­re, que nada ni nadie logra satisfacerla? No desearía ser demasiado explicativo y, sin embargo, algo he de decir que oriente sobre la realidad de la película, orientación que siempre será… desde fuera.

Pero antes, dos aclaraciones: Tony Leung, uno de los protagonistas, así presentado en gran­des letras en el programa de mano y qui­zá en el cartel anunciador, es Toni Leung Kai-Fai, no el de In the mood for love, sino otro, que en China tiene una tan larga filmografía, pero no es él. La otra aclaración: en el programa de mano se dice que Gong Li interpreta dos papeles, Xiu (una mujer sofisticada e independiente) y Zhou Yu (una bellísima joven, pintora de porcelanas); a mí me ha parecido que las dos son Zhou Yu, bien que la que llama el programa de mano Xiu es una Zhou Yu con más años y sola. De todos modos daría igual que fuera una cosa u otra: esa ambigüedad no sólo no confunde, sino que en­riquece el clima de ensoñación y de imprecisos anhelos.

Zhou Yu, desde que ha conocido al bibliotecario poeta y se ha enamorado de él, está siempre en el tren -por así decir-, yendo desde la fábrica de porcelanas hasta la casa del poe­ta…

Hasta que el poeta la abandona. Y el tren de nuevo, una y otra vez, cuando la joven Zhou Yu conoce a aquel joven de campo, veterinario…

Parece ella una mujer superior, inaccesible a un hombre. El joven del campo se lo dice: “Yo no voy a poder con una mujer como tú. Eres demasiado para mí”. Acaso su destino sea vagar, llevada por su ansia inexpresable e insatisfecha.

La hermosa fugacidad de las imágenes del campo, vistas a través de las ventanas del tren…, la belleza de Zhou Yu, sus elegantes mo­vimientos, el embrujo seductor que da a sus amplios vestidos de coloridas telas… To­do el relato es una crónica de luces, de música, y veladas sugerencias.

No sé si por querer acercarse a las obras occidentales, el hecho es que el director y los guionistas hacen que los encuentros amorosos sean también sesiones de cama, lo cual confiere a esta muestra china un bajón de telefilm USA.

Tres grandes actores dan a los sucesos cotidianos, mínimos, la exacta brevedad de una acuarela bien perfilada. Con esto, el director de fotografía, Wang Yu, merece el título de coautor de la película.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Wang Yu
  • Montaje: William Chang
  • Diseño producción: Sun Li
  • Música: Shigeru Umebayashi
  • País: China
  • Año: 2002
  • Distribuidora: Vértigo
  • Estreno en España: 17.09.2004

El tren de Zhou Yu (Zhou Yu de huo che)

 

Reseña Panorama
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Pedro Antonio Urbina
Crítico de cine, poeta, escritor y traductor