La última noche: Una película redonda

Edward Norton interpreta a un traficante de droga. Hay un chivatazo, una condena de siete años, dudas sobre todo: sus amigos, su entorno, su novia, su propia vida, su difícil relación con su padre. Mientras maldice su destino le quedan tres opciones: la huida, el suicidio o los siete años de cárcel. La última noche antes de ingresar en prisión la pasa en compañía de sus dos amigos de siempre, los únicos de quienes se fía por completo.

Spike Lee ha logrado una de sus películas más redondas, tal vez porque esta vez no se ha dedicado a tratar los problemas raciales de Estados Unidos. La historia, tal como ha sido descrita, es sencilla y lineal. Spike Lee la convierte en un interesante rompecabezas que mantiene al espectador en tensión. Sólo dispone de unas horas de metraje y de acción real y las aprovecha al máximo, distribuyendo la información con parsimonia, pasando de un personaje a otro, retratando a este mafioso y a cada uno de sus amigos y conocidos, a la perfección y haciendo un detallado análisis de sus sentimientos en un momento en el que la sensibilidad de cada uno, debido a las circunstancias extremas, está a flor de piel.

Los diálogos y las situaciones son un poema, pero Spike Lee cuenta con un trío protagonista de lujo, Norton, Pepper y Seymour Hoffman, que no defrauda en ningún momento. Sin duda, estamos ante una de las películas más interesantes del año.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Rodrigo Prieto
  • Música: Terence Blanchard
  • Distribuidora: Buena Vista

EE.UU. 2002. Estreno en España: 25 abril 2003

Reseña Panorama
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.