Mula

Crítica de la película

No es una película redonda porque el guion no lo permite. Pero no es una obra menor en la filmografía de Eastwood

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Mula (2019), de Clint Eastwood
Mula (2019), de Clint Eastwood

· CRÍTICA Mula, un film que se basa en un artículo que apareció en el New York Times que contaba la historia de un anciano que transportaba enormes cantidades de droga.

Mula: Sabor a despedida

Mula. Un pequeño flash back nos muestra a Earl Stone, octo­ge­nario encantador, dedicado a su trabajo, un negocio de flores. Descuidando a su familia. Pocos años después la competencia por internet le ha arruinado y un banco es­tá a punto de ejecutar la hipoteca. Va a perderlo todo, lo único que le queda es su camioneta. Alguien sugiere que se podría ganar la vida conduciendo. Inocentemente se convertirá en una mula, transportista de drogas, pa­ra un cártel mejicano. Por esas mismas fechas, llega a esa región el agente Colin Bates, de la DEA.

Después de 15:17 Tren a París, resulta reconfortante ver a Eastwood volver a las esencias como director, y a la pantalla como actor, oficio que dejó tras Gran Torino, con la excepción de Golpe de efecto, trabajo que realizó pa­ra ayudar a Robert Lorenz.

Mula se basa en un artículo que apareció en el New York Times que contaba la historia de ese anciano que transportaba enormes cantidades de droga. La tra­ma que ha escrito Nick Schenk -autor de Gran Torino– deja mucho que desear (no explica qué ha pasado), pe­ro no estropea la película, que cuenta con un reparto mag­nífico.

Lo que cuenta Eastwood no es tanto la trama criminal sino el conjunto de relaciones de Earl: deliciosa con su nieta, pasable con su hija, espantosa con su mujer, ama­ble con un montón de conocidos y casi desconocidos (in­cluso con los agentes de la autoridad que le buscan). Ca­da encuentro, cada conversación es significativa: sirve para hacer balance de una vida y de las cosas que importan.

Eastwood está haciendo testamento de su carrera y de su vida. Resulta interesante que la película se estrene po­co después de la de Robert Redford, The Old Man & The Gun. Mula tiene mucha más enjundia. Toca todos los te­mas clásicos de Eastwood: la familia, el trabajo, el paso del tiempo, la esperanza, el temor a la muerte, el perdón.

La puesta en escena es ajustada, precisa, con un sentido del ritmo que tiene mucho de musical: no en vano East­wood es músico. Se toma el tiempo necesario para dis­poner todos los elementos del relato, da importancia a detalles pequeños que después serán significativos, co­mo temas que se anuncian y luego se desarrollan en una melodía, que avanza con paso firme en una dirección, el valor de una vida.

Los viajes de ida y vuelta entre El Paso y el motel al que lleva su carga, son un poema. La fotografía tiende a co­lores nostálgicos, la tensión aumenta en cada trayecto y siempre hay un elemento divertido con el que Earl sor­pren­de a sus vigilantes.

Ciertamente, Mula no es una película redonda porque el guion no lo permite. Pero no es una obra menor en la fil­mografía de Eastwood.

Reseña Panorama
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.