Condena: Expiación

Es admirable lo conseguido por el creador y guionista inglés Jimmy McGovern (Broken), en solo tres capítulos Condena cuenta más y profundiza más en los personajes de lo que lo hacen muchas series en varias temporadas. Le basta rodearse de un par de buenos actores y un guion muy bien medido.

Sean Bean interpreta a Mark Cobden, un profesor que tras atropellar a un hombre es condenado a pasar dos años en la cárcel. Este popular actor inglés poco a poco se va desembarazando de los papeles de malo que le han dado fama, y, retorciendo un poco la célebre frase de Mae West, podríamos afirmar que cuando es malo es muy bueno, pero cuando es bueno es mucho mejor. Un tipo al que te llevarías de copas,… bueno, quizás en esta serie no. Y por otra parte tenemos al otro lado de la ley a Eric McNelly, al que encarna Stephen Graham, un funcionario de prisiones estricto y buen profesional cuya vida dará un vuelco por los chantajes a los que es sometido. No es un tipo simpático pero no puedes sino identificarte con él. Ambos, preso y vigilante, llevan vidas paralelas que inevitablemente se van a cruzar.

Está dirigida de forma invisible por Lewis Arnold, quien sin hacer ningún alarde de cámara logra una narración fluida y absorbente, consiguiendo que la realización dentro de un ambiente cerrado y opresivo no resulte monótona, haciendo que la historia tenga más fuerza gracias al montaje de acciones paralelas.

Se han cuidado al detalle a los personajes secundarios. Tanto la monja interpretada por Siobhan Finneran (Happy Valley), como los padres de Mark y la mujer de Eric, aunque no tienen muchos minutos de pantalla, tienen su recorrido. Una historia carcelaria como esta tiende a tener una serie de personajes típicos, o mejor dicho arquetípicos: el chivato, el preso que hace la vida imposible al protagonista, el que trafica… Todo eso está, pero contado de otra manera a la vista en tantas películas, con una narración más realista pero sin ser un documental, anulando todo lo que suene a barniz cinematográfico, sacando punta a las situaciones para aprovecharlas al máximo como detonante que lleva la historia más allá y arrastra a los protagonistas al precipicio. Todos los sentimientos que recorren los personajes tienen un halito de verdad, y como tal, todo cuanto ocurre, hasta el acto de menor importancia, tiene consecuencias. La culpa cae sobre cada personaje como una losa y los protagonista pagan por cada uno de sus actos, como si, muy a lo Dostoyevski, a cada crimen le llegara inevitablemente su castigo, y, aunque la idea del perdón está muy presente, se podría decir como Mattie Ross, la protagonista de Valor de Ley (2010), que «en este mundo se paga por todo, antes o después. Nada es gratis, salvo la gracia de Dios».

Ficha Técnica

  • Dirección: Lewis Arnold
  • Título original: Time
  • País: Reino Unido
  • Año: 2021
  • Fotografía: Mark Wolf
  • Montaje: Sacha Szwarc
  • Música: Sarah Warne
  • Diseño de producción: Anna Higginnson
  • Vestuario: John Dunn
  • Duración: 58 min (por capítulo aproximadamente)
  • Público adecuado: +16 años (V-)
  • Distribuidora: Movistar+
  • Estreno en España: 24 de agosto. Estreno Directo en Movistar+
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Reseña
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Escritor de relatos de terror y misterio, y guionista de cine y televisión. Admirador de Ford, Kurosawa, Spielberg y Hitchcock, no necesariamente en este orden