Modern Love: Optimismo realista para amadores contemporáneos

· En cada capítulo de Modern Love hay muchos problemas, muy hondos, con largas historias detrás, abundantes heridas y va­riantes psicopatológicas de alto voltaje.

El New York Times publica desde hace años una columna titulada «Modern Love», donde los lectores pueden contar de forma resumida historias verdaderas en las que se reflejen relaciones de amor. John Carney (On­ce, Begin Again, Sing Street) y su colega desde hace vein­te años, Tom Hall, son los creadores de esta serie de ocho capítulos de Amazon Studios que coproduce Storied Media Group. En la dirección acompañan a Carney y Hall­ las actrices Emmy Rossum y Sharon Horgan. Es­ta antología de ocho historias independientes tiene un denominador común: el amor entre personas. La fotografía de Yaron Orbach y la música de Gary Clark dan co­hesión formal a historias que se desarrollan siempre en Nueva York.

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Aunque aparentemente sean historias no relaciona­das directamente entre sí, tienen un hilo conductor com­puesto de amor, humor, sinceridad, reciprocidad e in­terés por vencer las dificultades que todos tenemos en la vida y en las relaciones humanas. Se recomienda ver los capítulos en orden y llegar al último para disfrutar de estos matices.

Modern Love ha recibido duras críticas de medios co­mo Vanity Fair o Variety porque, dicen, es una serie romántica, melosa y nada moderna. En absoluto estoy de acuer­do con ellos. No sé qué tiene de meloso afrontar una maternidad no buscada, superar la muerte de tu pa­dre, luchar por tu relación matrimonial o adoptar un hi­jo. Que te cuenten las historias de un modo agradable, no significa que eviten el sufrimiento. Que pongan de re­lieve la potencia que tiene el ser humano para seguir cre­ciendo y no darse por vencido, es algo que vale la pe­na disfrutar. El fondo humano personal que subyace en los protagonistas es algo que el mundo moderno ansía y que el amor moderno necesita recuperar.

En cada capítulo de Modern Love hay muchos problemas, muy hondos, con largas historias detrás, abundantes heridas y va­riantes psicopatológicas de alto voltaje. Sin embargo, na­da de esto es lo que guía su día a día, por­que resulta que los personajes cogen su vida con las dos manos y se per­miten potenciar su libertad mediante el método de amar, ser amados y no huir de la rea­lidad.

No son historias fáciles, suponen un reto para el espectador, quien verá más o menos según la mochila con la que visualice cada capítulo. Sin duda es muy agradable de ver por la puesta en escena, la música, la agilidad del guion, las interpretaciones, el vestuario, el dinamismo y la síntesis de cada capítulo en 30 minutos. Si te pa­rece melosa es que no has captado el viaje heroico que rea­liza cada personaje, que has perdido la sensibilidad, que te has convertido en un cínico o que no tienes ninguna herida de vida.

El director nos propone un optimismo realista que no evi­ta el dolor ni el sufrimiento y sugiere que le des otra opor­tunidad a la vida y afrontes las dificultades, como ya nos plantea la canción de cabecera Setting Sail, con mú­sica de Gary Clark y letra de John Carney: «We fa­ce the music together and throw our hats in the ring, fa­cing all kinds of weather and not afraid of anything».

Los amadores del siglo XXI están expuestos a dos epi­de­mias mortíferas: no saber mantener la intimidad afec­ti­va y perder la capacidad para la amistad. En la serie que­da claro que la mejor medicina para sanar a una persona es otra persona y que, aunque hay distintos tipos de amores, hay uno que es necesario para todos ellos, el de la amistad, que permite aceptar sin condiciones, dar la vida porque sí y expresar la dimensión sexual sin re­laciones genitales. Intimidad y amistad para sanar las he­ridas personales.

El reparto es más que solvente con Anne Hathaway, An­drew Scott, Tina Fey, John Slattery, Cristin Millioti, Andy García, Jane Alexander o Dev Patel, vestidos pa­ra la ocasión por Lucy Corrigan (Beautiful Girls), quien facilita una rápida comprensión de los personajes.

Te gustará Modern Love si te gustaron This is Us o las películas de Carney. Te interesará, si te interesan las relaciones humanas, la amistad, la lealtad, el perdón, la confianza, la intimidad, la libertad afectiva y el compromiso. Te apetecerá verla hasta el final si eres una persona normal que sabes lo difícil que es la vida, el coste de una sonrisa y que el acto más potente de la vo­luntad es la aceptación.

Ya se rueda la segunda temporada, que siguiendo la es­trategia de las productoras y las plataformas tendrá po­cos capítulos. La decisión de contar cada historia en 30 minutos es arriesgada: normalmente se empleaban 45 mi­nutos para desplegar este tipo de tratamiento y pre­sen­tar a los personajes, el conflicto y la trama. Carney acier­ta con un relato minimalista que agradecerán los que están un poco cansados del convencionalismo de los procedimentales que apelan a la serialidad con­ven­cio­nal, con un pacto de lectura más evidente y có­mo­do pa­ra el espectador. Modern Love renuncia a las es­trategias de metraje de TV Movie (60 minutos) de productos has­ta cierto punto similares, con una premisa argumental compartida, como la fallida Los Romanov, de Matthew Reiner.

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Ficha Técnica

  • País: EE.UU., 2019
  • Fotografía: Yaron Orbah
  • Música: Gary Clark
  • Duración: 1 temporada (8 capítulos de 30 minutos)
  • Emisión en España: Amazon Prime
  • Público adecuado: +16 años
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Reseña
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Carlos Chiclana
Médico. Psiquiatra. Profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad CEU San Pablo (Madrid) donde imparte docencia con interpretes profesionales y de distintas escuelas de actores.