Gente corriente: Made in Redford

Gente corriente cumple cuarenta años, un número redondo en una película que contiene otros números redondos: se trata de la adaptación al cine de una novela de éxito, la primera obra de Judith Guest. Se trata de la primera película dirigida por Robert Redford, que se llevó un Oscar al mejor director. Se trata de la primera aparición en cine de un jovencísimo Timothy Hutton, que se llevó un Oscar por su actuación. La película obtuvo cuatro Oscar, tres de los cinco grandes: a la mejor película, al mejor director, al mejor guion adaptado y al mejor actor secundario; y consiguió otras dos candidaturas.

Gente corriente cuenta un año en la vida de los Jarrets, una familia acomodada que vive en las afueras de Chicago. El padre es un abogado de éxito, su esposa -sello de la época- no trabaja, se ocupa de organizar y participar en eventos sociales y mostrar que han tenido éxito. Hubo dos hijos Jarrets, ahora solo queda uno. La película arranca, sin avisar, en medio de la historia; Conrad, el hijo adolescente, está cantando en el coro del instituto, luego va a casa, todo va bien, todo es perfecto, pero nos damos cuenta de que no lo es. Poco a poco saldrán a la luz el drama familiar, la muerte del hijo mayor, y cómo afecta a cada uno de los miembros de la familia: el padre intenta conseguir que todos superen la crisis y la familia recupere la normalidad; la madre finge que todo va bien, que no ha sucedido nada; Conrad intentó suicidarse y estuvo internado varios meses en un siquiátrico. La vuelta al instituto está resultando muy difícil y él mismo no sabe qué le sucede.

El retrato de esa Gente corriente es de una autenticidad pasmosa. Un buen actor -es el caso de Robert Redford- metido a director suele ser un gran director de actores. Pero además el casting es perfecto, Donald Sutherland es grande, sutil, complejo; Mary Tyler Moore fue una elección difícil pero acertadísima para el papel de madre, y fue candidata al Oscar a mejor actriz principal; también Judd Hirsch, actor de series de televisión, fue candidato a la estatuilla de secundario en su segunda aparición en la pantalla grande.

El guion de Alvin Sargent, experto en adaptaciones literarias, le valió el segundo Oscar de su carrera. J.J. Abrams afirmó que lo tiene siempre en su mesa de trabajo. Sargent centra su historia en lo difícil que es querer y tratar a los seres queridos, en el modo en que los tres protagonistas descubren lo que sienten de verdad y cómo abordan esa realidad. Lo grande de esta película es que podemos ver el desarrollo de esos sentimientos a los cambios de cada personaje a lo largo de esos meses de otoño e invierno.

La película es sincera, dura, pero no es una obra pesimista; y ha envejecido muy bien. Sin duda es una cinta de época, no hay teléfonos móviles, pero no una obra anticuada.

Ficha Técnica

  • Fotografía: John Bailey
  • Montaje: Jeff Kanew
  • Música: Marvin Hamlisch
  • País: EE.UU. (Ordinary People), 1980
  • Duración: 124 min.
  • Distribuidora en España: Paramount. A la venta en Apple y Rakuten
  • Público adecuado: +16 años
Suscríbete a la revista FilaSiete por sólo 32€ al año
Reseña
s
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.