Lo que hacemos en las sombras [7]

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Falso documental que se ríe -mucho y bien- de la fiebre crepuscular que nos rodea con inteligencia, gracia e incluso alguna chispa de genialidad.

  • Dirección y Guion: Taika Cohen, Jemaine Clement
  • Fotografía: Richard Bluck, DJ Stipsen
  • Montaje: Yana Gorskaya, Jonathan Woodford-Robinson
  • Música: Plan 9
  • Intérpretes: Jemaine Clement, Taika Cohen, Jonathan Brugh, Cori Gonzales-Macuer, Stu Rutherford, Ben Fransham, Rhys Darby, Jackie van Beek
  • Duración: 86 min.
  • Distribuidora: Festival
  • Público adecuado: +16 años (DVS)
  • What We Do in the Shadows. Nueva Zelanda, 2014.
  • Estreno en España: 03.07.2015

Piso de vampiros compartido

¿Cómo es el día a día en un piso compartido de estudiantes… si esos estudiantes son vampiros y suman entre todos unos cuantos siglos? Con este hilarante punto de partida los neozelandeses Jemaine Clement y Taika Cohen construyen un divertidísimo falso documental que se ríe -mucho y bien- de la fiebre crepuscular que nos rodea desde hace ya demasiados años.

Partiendo de las declaraciones de los cuatro integrantes del piso, una víctima y una especie de asistenta que quiere por todos los medios que la conviertan en licántropo, el “documental” aborda algunas de las cuestiones tradicionales en la literatura vampírica, desde su enemistad con los hombres lobo hasta la dificultad de encontrar alimento, pasando por otros temas que “actualizan” la narrativa porque no hay que olvidar que estos vampiros, aunque vistan con enaguas y chorreras, no viven en un castillo ni en una ultralujosa mansión entre montañas sino en un piso de Nueva Zelanda. En este sentido, uno de los aciertos del guion es enfrentar a los vampiros a cuestiones como internet, las redes sociales y otros adelantos tecnológicos.

Es cierto que la película está construida a base de sketchs, pero son sketchs muy eficaces que, además, en ningún momento hacen perder el hilo conductor del guion. Por otra parte, también los documentales tradicionales siguen construyéndose sumando piezas.

A la buena escritura y la eficacia de los sketchs, se suma un tono muy conseguido. La película es un documental con dosis importantes de humor negro, algunos apuntes gore y un poco zafios y muchísima ironía; una mezcla que, mal dosificada, podría producir rechazo al espectador. Sin embargo, podríamos decir que, a pesar del tema y sin maquillarlo (hablamos de seres que cenan personas humanas), estamos ante un producto casi elegante o, mejor dicho, un producto que, con inteligencia, sabe moverse en la delgada línea roja del buen gusto sin traspasarla casi nunca. Lo que hacemos en las sombras se ríe de los vampiros, de los documentales, de los jóvenes que comparten piso, de los seguidores de Crepúsculo, de los frikis de internet… y de casi todo pero lo hace sin excesos, sin insultar, sin estridencias. Con inteligencia, gracia e incluso alguna chispa de genialidad.

Ana Sánchez de la Nieta