Dos hermanos: Una aventura con garra

Bajo la mirada indolente de un Buda de piedra, dos cachorros de tigre juegan y aprenden.

Estamos en los años veinte del siglo pasado, y los antiguos templos de Indochina permanecen olvidados, aje­nos bajo su manto verde a los avatares coloniales que azotan la región. Estos dos hermanos apenas han comenzado a vivir, pero el ovillo de zarpas y gruñidos de sus peleas va poniendo claras un par de cosas. La primera es que no son iguales: mientras que uno pron­­to hace acopio de una envidiable valen­tía, el otro se muestra tímido y asustadizo an­te el menor sobresalto. La segunda es que siempre permanecerán juntos.

Una noche, el sonido de un viejo gramófono se instala en la selva: los saqueadores de tumbas han llegado a las ruinas de Angkor. La presencia en la expedición del famoso cazador Aidan McRory (Guy Pearce) terminará de complicar la situación. Ambos hermanos serán cruelmente separados: el más débil pasará a convertirse en la estrella de un peque­ño circo, y el más fuerte será confiado al hi­jo del Administrador local (Freddie High­mo­re). Años después, el destino les llevará a enfrentarse cara a cara para divertimento de la sociedad colonial francesa, y las promesas mu­das de sus juegos de infancia serán definitivamente puestas a prueba.

La filmografía de Annaud es peculiar, y Dos hermanos supone, en cierto modo, un compendio de muchos de los hallazgos que es­te director francés ha ido reuniendo a lo lar­­go de su carrera. El excelente trabajo con animales llevado a cabo en El oso -recuerdo imborrable para muchos- se une aquí al exotismo de sus películas ambientadas en el continente asiático (Siete años en el Tíbet, El amante). El resultado es una producción espectacular, muy entretenida y decididamente apta para compartir con los más pequeños.

En el apartado interpretativo destaca la sólida actuación del reparto animal. Tanto en sus versiones adultas como en las infantiles, los tigres se muestran bellos y temibles gracias a la labor de su adiestrador, Thierry Le Potier. En cuanto a los homínidos, apuntamos el buen trabajo de los secundarios y la paulatina consagración de Freddie High­mo­re (al que pronto veremos a la caza y captura del preciado copón dorado en Charlie y la fábrica de chocolate) dentro del star-system infantil.

El guión resulta flojo en algunos momentos, pero la bonita fotografía y la acción trepidante compensan con creces las carencias narrativas (poco relevantes, no obstante, en una producción de estas características). Sin duda, serán los niños los que más disfruten con las aventuras de los felinos. Los padres, además de preparar sus carteras para el zarpazo que se avecina en forma de muñecos articulables-, disfrutarán con una de esas películas de aventuras que ya no se hacen. En cualquier caso, mucho ojo: estos dos primores muerden.


Dos hermanos (Two Brothers)

Francia, 2004

Ficha Técnica

Fotografía: Jean-Marie Dreujou Montaje: Noëlle Boisson Música: Stephen Warbeck Distribuidora: Tripictures Estreno en España: 03.12.2004