Frances Ha: Peterpan neoyorquina

Frances Ha | Pequeña película independiente que tiene como puntos fuertes una maravillosa fotografía en blanco y negro y a Greta Gerwig 

Noah Baumbach es uno de los recientes iconos del ci­ne independiente americano. Soy consciente de que és­ta es una socorrida frase hecha que podría encabe­zar un centenar de críticas. Pero los lectores me perdonarán porque la frase hecha me sirve para en­­cuadrar Frances Ha, que es la película de un tipo que se sabe icono indie y explota todos y cada uno de los símbolos de este cine.

Tanto en la forma como en el fondo, en el símbolo y en el concepto; en los per­sonajes, el tono, el encua­dre y el punto de vista. Esa autoconsciencia, disfraza­da de pretendida frescu­ra pero en realidad medida con escuadra y cartabón, es lo menos positivo de una cin­ta menor pero con indudables virtudes.

Frances Ha es la historia de una Peter Pan de casi 30 años que pretende ser bailarina de danza contemporánea -aunque de momento solo haya llegado a ser su­plente. Sigue compartiendo piso con su mejor ami­ga y le supera formalizar la relación con su novio. En re­sumen, todo un ejemplo de miedo al compromiso, pá­nico al crecimiento y deseos de permanecer en la Ar­cadia feliz de la adolescencia.

Hay que reconocer que el tema no es nuevo y que pro­bablemente la cinta aporta poco al debate, pero tam­bién hay que elogiar que Baumbach centra bien el tiro para reflejar la inmadurez en lo profesional y en lo afectivo, con esa relación de amistad-dependencia infantiloide que, claramente, no tiene un ma­tiz sexual aunque más de un espectador -acos­tumbrado por la tendencia a incluir subtramas en esta línea- lo lea así. Es interesante además que Baumbach desarrolle al protagonista y le haga evolu­cio­nar, cosa que se echa de menos en muchos de los tí­tulos de cine independiente que, deslumbrados por los personajes, se olvidan de cualquier arco de transformación.

Creo que no es forzar el discurso de Baumbach de­cir que la protagonista de Frances Ha crece a lo largo de los 86 minutos de metraje. Que comprende que la vi­da no está hecha solo de sueños y aspiraciones sino de realidad, esfuerzo y límites que nos frustran a ve­ces, pero que también nos impulsan, nos enriquecen y terminan por hacernos más fuertes y -curiosamen­te- más felices.

Todo esto se cuenta acompañado de una maravillo­sa fotografía en blanco y negro y de una actriz –Greta Ger­wig– que es un portento de naturalidad y, esta sí, de frescura.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Sam Levy
  • Montaje: Jennifer Lame
  • Música: George Drakoulias
  • Duración: 86 m.
  • Distribuidora: Avalon
  • Público adecuado: +16 años (D)
  • EE.UU., 2012. Estreno en España: 4.4.2014