Generación robada: Una Australia desconocida

En la década de los 70, comienzan los primeros movimientos de derechos civiles en Australia. La población toma conciencia de la realidad y pone en tela de juicio el trato discriminatorio hacia los aborígenes y el racismo latente en el país. Phillip Noyce debutó como director con God knews why, but it works (1974), en la que expresaba su inquietud y disconformidad ante esa prolongada situación de injusticia.

Miembro de una nueva generación de realizadores australianos, Noyce hizo las Américas en busca de financiación y mayores posibilidades. Después de títulos de claro sabor comercial (Peligro inminente, El santo o El coleccionista de huesos), el prestigio logrado con El americano impasible ha permitido a Noyce rodar una gran historia que le devuelve a los temas comprometidos -la segregación racial- de su primera película.

Generación robada muestra la hondura del foso cavado entre blancos y aborígenes, que terminó por dar lugar a un genocidio aprobado-enmascarado por el gobierno británico en la Australia de los años 30. Se programó la desaparición paulatina de los mestizos, otorgando potestad al gobierno para separar de sus familias a los más pequeños, con el fin de reeducarlos al margen de su idioma, de su tradición y de su hogar.

Alejado del estilo documental y del neorrealismo a la moda, Noyce ha adaptado una historia real contada por la escritora Doris Pilkington -hija de la protagonista de la película en Follow the rabbit-proof fence.

Generación robada es el testimonio de una huida, de una vuelta a casa, la de Molly, Gracie y Daisy, tres niñas aborígenes que huyen del confinamiento impuesto por las autoridades. La libertad está a 2.400 kilómetros a pie. En un alarde de inteligencia emocional, la cámara convive con las pequeñas, siguiéndolas por los vastos desiertos australianos, convirtiendo sus pequeños cuerpos agotados en sombras que se mezclan con su propia tierra.

Una fotografía metafórica atrapa las miradas de Molly y sintetiza su responsabilidad de hermana mayor, su miedo, su coraje infantil. El instinto de supervivencia será el leitmotiv de la odisea de una niñas que, como pequeños animales indefensos, se amontonan para darse calor.

Una unión vital que intenta romper una sociedad clasista, cruel e ignorante, personificada en Kenneth Branagh, que interpreta a un burócrata positivista, frío y deshumanizado que comulga con el mal a los ojos y oídos del espectador.

Noyce, alejado del thriller, demuestra sensibilidad y talento en una obra sincera y conmovedora.

Ficha Técnica

  • Montaje: John Scott
  • Fotografía: Christopher Doyle
  • Música: Peter Gabriel
  • País: Australia
  • Distribuidora: Lauren
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