Nowhere boy

Duro retrato de la adolescencia de un Lennon atrapado por los traumas de una familia deshecha. ***

Nowhere Boy, 2009 País: Reino Unido Dirección: Sam Taylor-Wood Guión: Matt Greenhalgh Fotografía: Seamus McGarvey Montaje: Lisa Gunning Música: Alison Goldfrapp, Will Gregory Intérpretes: Aaron Johnson, Kristin Scott Thomas, David Threlfall, Josh Bolt, Anne-Marie Duff, Ophelia Lovibond 98 m. +18 años (sexo crudo, lenguaje crudo) Distribuidora: Alta Estreno: 7.5.2011

Con la familia no se juega

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La directora británica de 44 años, Sam Tay­lor-Wood, se estrena en el largo con un re­lato muy duro, muy dramático de la adoles­cencia de John Lennon en Liverpool. Le­nnon (Liverpool, 1940 – Nueva York, 1980) can­tó su célebre Mother cuando Los Beatles ha­bían desaparecido: “Mother, you had me, but I never had you…”. La tormentosa relación con su madre y un entorno familiar com­plejo, que la película cuenta de manera vi­gorosa, marcaron la existencia de un chaval frustrado, perpetuamente insatisfecho, con un gran talento para la música y rarezas para llenar siete u ocho barcos.

La rebeldía de Lennon en la segunda mitad de los 50 se manifiesta en su continua lu­cha por conocer a su madre, superando las resistencias de su tía con la que vive. Le­nnon funda en 1957 The Quarrymen, que en 1960 se transforma en The Beatles con mo­tivo de un concierto en Hamburgo. Has­ta ahí llega la cinta, que no cuenta nada de los diez años de vida de unos de los grupos mu­sicales más célebres.

La película es sórdida y melodramática. Tan­to que terminas por recelar del sospecho­so empeño de la directora en detenerse en la parcela sexual, aunque parece claro que es un tema en el que Lennon no madu­ró en su corta vida. Hay mucho acierto en la manera de retratar el efecto del rock&roll en los jóvenes británicos y, en ese sentido, el encuentro de Lennon y McCartney está muy conseguido. Es una lástima que la músi­ca no tenga más protagonismo porque la tra­ma familiar termina siendo agotadora.

La reina de la función es Kristin Scott Thomas, en un papel complejo, el de la tía Mi­mi. Anne-Marie Duff hace un gran traba­jo encarnando a la madre de Lennon, al que da vida Aaron Johnson (Kick-Ass), actor británico de 21 años casado con la propia directora. Johnson está bien, pero su tra­bajo está condicionado por los caprichos del guión de Matt Greenhalgh (autor del li­breto de Control, la película sobre Ian Cur­tis, el solista de Joy Division), basado en las memorias de Julia Baird, hermanastra de Lennon.

En suma, un drama demoledor que podría apren­der de An education, una película has­ta cierto punto similar pero infinitamen­te más inteligente, que hizo 26 millones en taquilla. Nowhere boy obtuvo 1’5 millo­nes en Reino Unido donde se estrenó en di­ciembre de 2009, y algo menos en USA en oc­tubre de 2010.

Alberto Fijo


Alberto Fijo
Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor