Animales nocturnos: La venganza, siempre en frío

· En Animales nocturnos, una sofisticada mujer, galerista de arte, recibe las galeradas de la primera novela de su exmarido.

En su debut en el cine –Un hombre solteroTom Ford demostró tener tablas y recorrido. No arriesgó mucho, todo hay que decirlo, y entregó una película clásica, de casting cuidado y, como no podía ser de otra manera en un diseñador de moda, impecable puesta en escena.

Animales nocturnos es una película mucho más ambiciosa, un thriller psicológico que adapta la novela Tres noches (en inglés Tony and Susan) de Austin Wright. Una sofisticada mujer, galerista de arte, recibe las galeradas de la primera novela de su exmarido. Mientras se sumerge en una febril lectura, entiende que la cruel historia que recrea tiene demasiado que ver con ella misma.

Hablaba de la ambición de Animales nocturnos porque Tom Ford levanta una historia en tres tiempos, mezclando además realidad y ficción. El encaje de piezas, aunque a ratos resulte artificioso -¡qué menos!-, funciona y funciona especialmente en la primera parte de la película. Como la protagonista, el espectador se encuentra literalmente enganchado al violentísimo thriller que ha inventado un hombre que, más que una novela, ha escrito el guion milimetrado de una perversa venganza. Pero a esa perversa venganza solo le veremos las costuras en la segunda parte. Una segunda parte más oscura aún y menos conseguida porque el ritmo decae y la historia principal -que tan brutalmente arranca- pierde fuelle.

Con todo, y a pesar de esta notable construcción de guion, de un sólido casting -en el que además de Amy Adams (La llegada), brilla Gyllenhaal– y de una, de nuevo, apabullante demostración de gusto estético (las casas, el vestuario, la iluminación), uno no puede dejar de ver Animales nocturnos con una evidente sensación de ejercicio de estilo y una absoluta frialdad respecto al terrible drama moral que se nos está contando.

Y no digo yo que le vaya mal a la película este tono esteticista y gélido. Quizás, en el fondo, es un acierto. La irrealidad onírica que se instala en la pantalla ayuda a respirar en una atmósfera malsana que es la que rodea a la mayoría de los personajes. Y la frialdad y la distancia hacen más digerible una de las historias más duras y oscuras que pueblan la cartelera desde hace meses. En el fondo, estamos ante una historia de venganza que, como dice el refranero, ha de servirse en frío.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Seamus McGarvey
  • Montaje: Joan Sobel
  • Música: Abel Korzeniowski
  • Diseño de producción: Shane Valentino
  • Vestuario: Arianne Phillips
  • Duración: 115 min.
  • Público adecuado: +18 años (XV)
  • Distribuidora: Universal
  • EE.UU. (Nocturnal animals), 2016
  • Estreno: 2.12.2016