Todo el bien del mundo: Pequeño mundo

Alejandro Agresti, prolífico director argentino de 45 años, con 19 largometrajes en su haber, en los que ha experimentado con estilos y resultados dispares (El viento se llevó lo que, Una noche con Sabrina Love) en los últimos años, se ha decantado por una línea de cine intimista (El sueño de Valentín), con una estructura narrativa clásica con la que ha sabido llegar al gran público.

Todo el bien del mundo (Un mundo menos peor es el título original) transcurre en un pequeño mundo, el de Isabel, que descubre que su marido, al que creía muerto desde hace 20 años, vive en un pueblecito al sur de Ar­gen­tina. De­ci­de ir a buscarlo, junto con su hija Leticia, para recuperar el hogar perdido. Tras esta sen­cilla historia se perciben las heridas de la dictadura militar.

Como en El sue­ño de Valentín, lo mejor del filme es un guión que combina una historia dramática con mucha ternura y chispazos de humor. Aunque la trama principal se desdibuja por la inclusión de excesivos personajes secundarios -con las correspondientes subtramas, algunas de ellas prescindibles-, la cinta evoluciona de modo sugerente y cuenta con un final breve y contenido, que esquiva el sentimentalismo.

La puesta en escena es simple pero convincente. La película, muy bien rodada, cuenta con una cuidada fotografía, con alguna escena nocturna muy bella. Los actores cumplen, empezando por las estupendas Mó­nica Galán y Julieta Cardinali. Los niños derrochan simpatía. El realizador argentino hizo un raro doblete en la cartelera española gracias al estreno de La casa del lago.

Ficha Técnica

  • País: Argentina (Un mundo menos peor, 2004)
  • Fotografía: José Manuel Cajaraville
  • Montaje: Alejandro Broderson
  • Música: Philippe Sardé
  • Distribuidora: Filmax
  • Estreno en España: 23.06.2006
Suscríbete al newsletter semanal de FilaSiete
Reseña
s
Profesora universitaria de Cine Español y Estética Musical. Directora Grado Comunicación en Centro Universitario Villanueva