Un hombre llamado Ove: Algo pasa en el norte

· Evocando a Hamlet, podríamos decir que algo pasa en el norte cuando los éxitos literarios y cinematográficos, además de los usuales thrillers, son unas historias tremendamente humanas.

El viejo Ove -no tiene más que cincuenta y nueve años, aunque aparenta muchos más- es un solitario gruñón que vive por y para las normas. Cuida con esmero de la urbanización en la que vive, aunque ello supone enemistarse con todos sus vecinos; se diría que busca la bronca. Al fallecer su mujer perdió el gusto por la vida; al aceptar la jubilación anticipada lo hizo pensando en reunirse con su esposa. Entonces llega a la urbanización de Parvaneh y su familia, una iraní casada con un sueco que no se asusta del mal genio de Ove, y le brinda la posibilidad de volver a amar la vida.

Evocando a Hamlet, podríamos decir que algo pasa en el norte cuando los éxitos literarios y cinematográficos, además de los usuales thrillers, son unas historias tremendamente humanas, y estoy pensando en Jonas Jonasson con su El abuelo que saltó por la ventana y se largó y siguientes, o en Arto Paasilinna y La dulce envenenadora o cualquiera de sus otras cintas, o las últimas películas de Aki Kaurismäki, todas ellas desbordando simpatía y pidiendo a gritos un poco de humanidad. La novela y parte del guion de Fredrik Backman surge de esta tendencia.

La secuencia inicial de Un hombre llamado Ove es un resumen modélico: vemos al viejo Ove comprando flores para la tumba de su esposa y todo en él, actitud, gestos, conversación, nos da un preciso retrato de ese hombre sin ningún atractivo, perdido en un mundo moderno cuyas reglas no entiende; y sin embargo algo nos dice que ese hombre es más de lo que aparenta, y que vamos a acabar cobrándole un inmenso cariño, y así es.

El director y guionista Hannes Holm primero muestra a Ove desde fuera, a distancia, pero en seguida se acerca y fuerza al espectador a comprenderle primero, a quererle después. Con un ritmo pausado, aliviado por el humor, y unos oportunos flashes-back, el director revela cómo era de niño, de joven y de adulto; la relación con su padre, los golpes que le dio la vida -y los burócratas ambiciosos- y lo que representó Sonja -su mujer- en su vida: un personaje maravilloso por dentro y por fuera, todo luz. Entendemos su amargura y sus ganas de morir, pero luego aparece Parvaneh, quien aporta un sano realismo y sentido común. Ella será su guía en lugar de Sonja. Le ayuda a comprender en qué se había equivocado y Ove, buena persona, pide perdón como no se había visto en el cine en mucho tiempo.

Sin alharacas y sin vergüenza alguna, Holm y Backman ofrecen una visión trascendente de la vida y mucha bondad. Ove pertenece a esa categoría de películas que despiertan los buenos sentimientos y hacen que el espectador abandone la sala con una sonrisa de oreja a oreja.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Göran Hallberg
  • Montaje: Fredrik Morheden
  • Música: Gaute Storaas
  • Duración: 116 min.
  • Público adecuado: +16 años
  • Distribuidora: Emon
  • Suecia (En man som heter Ove), 2015
  • Estreno: 24.3.2017
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Reseña
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Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.