007, licencia para vender

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James Bond es mucho más que un agente del MI6. Quizás sea uno de los mejores “comerciales” de los últimos años.

No sé si Skyfall es mejor que las 22 películas anteriores del agente del MI6 pero lo que sí sé es que está vendiendo como ninguna. No descubro ningún secreto de estado cuando digo que el cine se financia y lo financian marcas.

Las empresas de marketing y publicidad tienen una lucha encarnizada en los medios por hacerse partícipes de las experiencias del consumidor. Se sienten como Peter Sellers en El Guateque en una fiesta a la que no han sido invitados. Y lo que para las marcas es peor, quieren ser protagonistas de esa fiesta de las redes sociales, de la viralidad, de la experiencia de marca y de mil nombres más que damos a la actualización de lo que en la publicidad de los cincuenta, como sabrán los seguidores de Mad Men, era simplemente vender más.

Las reglas del juego han cambiado y “vendemos” de manera diferente. Se habla mucho de que los públicos (ya no clientes) tengan experiencias de marcas y una forma de asegurarte esa experiencia es agarrarte a una creada.

Parece obvio que crear una historia de éxito y difundirla es cuanto menos costoso, y cuando hablamos de experiencias conocidas en todo el mundo (como los países que ha visitado el agente inglés en 50 años), que sean atractivas (como jugar a los agentes secretos o salvar el mundo)… y nos hagan fantasear con lo que no nos permitimos ni desear (quien no ha soñado con conducir el Aston Martin que llevaba Sean Connery o disfrutar de alguno de los juguetitos de Q), no podemos menos que pensar en Bond, James Bond.

Es quizá junto con David Beckham, Mr. Bean y la reina de Inglaterra el británico más conocido. Por eso, no son pocas las marcas que quieren subirse al carro, o al vehículo que lleve ahora Daniel Craig, y “irse de ventas” con él. Heineken, Audi, Coca-Cola Zero, Visa o Sony son algunas de las gigantescas marcas que se nutren de esta historia de espías. Todas han financiado las misiones de Bond, todas aparecen en Skyfall y todas han hecho sus propios anuncios y acciones de marketing con la imagen de Skyfall o de Daniel Craig.

Coca-Cola Zero ha desarrollado bajo el lema Unlock the 007 in you”  toda una campaña espectacular. Cómo no, un anuncio promocional genial en el que gracias a la archiconocida musiquita se recrea una historia al más puro estilo Bond que le puede pasar a cualquiera. Eso sí, sólo si tomas Coca-Cola Zero, un producto que ha desarrollado los valores de libertad y emoción como Coca-Cola Light se ha desmarcado en un línea más chic y cultural.

Pero como hemos dicho, no hay que quedarse en un spot, se ha acompañado de una acción no convencional en una estación en la que unos pocos afortunados que van a comprar su producto refrescante favorito y se ven envueltos en toda una misión que no pueden incumplir. Con decir que tiene ya más de 5 millones de visitas en YouTube basta. Posiblemente sean más impactos que personas que vayan a ver la película en todo España.

Pero no sólo el mito de la publicidad americano sabe aprovecharse de un producto tan marketiniano como es el James Bond del siglo XXI. Heineken y su último eslogan “Open your World han desarrollado toda una aventura que han llamado “Crack the case”. Primero fue un spot y luego toda una acción en internet en la que sus públicos deben descubrir a los villanos de la saga en su ciudad, capturarles y conseguir el maletín del anuncio que contiene algo secreto. Heineken aún no nos ha dicho qué es pero ya hay mucha gente jugando a esto en más de 170 países donde la película está sirviendo para expandir su marca.

Sony Entertainment ha sido la encargada de explotar este producto cinematográfico. Pero como se dice en publicidad, el mundo es 360 así que no podían dejar escapar la oportunidad de promocionar sus otras líneas de negocio. Las televisiones Sony Bravia, la gama de smartphones Sony Xperia y la línea de portátiles Sony Vaio son algunos de los productos que acompañan a Craig en un product placement muy valioso. Valioso por ser publicidad que no provoca rechazo, porque es a nivel mundial y porque el objeto de la empresa, que es la tecnología, se ve asociado a un prescriptor exigente que sólo usa lo mejor, Bond.

Después de estos ejemplos, resulta evidente que James Bond es mucho más que un simple agente del MI6. Quizá sea el mejor comercial que el cine ha visto en los últimos años.

Álvaro Flórez