· Una serie interesan­te y realista sobre cómo una mujer llega al poder en Dinamarca y cómo el poder cambia a esa mujer.

  • Creador: Adam Price
  • País: Dinamarca
  • Dirección: Søren Kragh-Jacobsen, Rumle Hammerich
  • Guion: Adam Price, Jeppe Gjervig Gram, Tobias Lindholm
  • Intérpretes: Sidse Babett Knudsen, Birgitte Hjort Sørensen, Pilou Asbæk, Mikael Birkkjær, Freja Riemann, Emil Poulsen, Thomas Levin
  • Producción: Danmarks Radio
  • Duración: 3 temporadas de 10 capítulos de 58 minutos cada uno
  • Emisión en Dinamarca: Del 26.9.2010 al 10.3.2013 en la TV pública danesa.
  • Emisión en España: Canal+ desde 6.12.2014
  • Público adecuado: +18 años (X)

Sobre cómo una mujer llega al poder y cómo el poder cambia a una mujer

Si hubiera que escoger una serie para la época elec­toral, ésa es Borgen. Su verosimilitud, equilibrio de las tramas, valores de producción y tratamiento de las relaciones de poder, la acercan más a El ala oeste de la Casa Blanca que a House of cards, y también a otras ficciones donde la mujer y su lugar en el trabajo y la familia son el nú­cleo de la tensión dramática, como The good wi­fe. A eso hay que añadir el contexto europeo, con te­mas de debate político y humano tan reconocibles y actuales como la inmigración, el yihadismo o la manipulación de las carnes para consumo huma­no.

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Los daneses ya nos han demostrado muchas veces la calidad de sus producciones. Europa del Norte se es­tá constituyendo en plaza fuerte del cine y la ficción televisiva y esta producción de laborgen 7 televisión da­nesa es una alegría a sumar. Una serie interesan­te y realista sobre cómo una mujer llega al poder en Dinamarca y cómo el poder cambia a una mujer, en la que el espectador pensará si no será verdad que Birgitte Nyborg es la primera ministra danesa, en­tre otras cosas porque la subida al gobierno de Helle Throning-Schmidt, por coalición de partidos un año después de la emisión de la primera temporada, hizo de la serie un fenómeno premonitorio.

Birgitte Nyborg, protagonizada por una convincente Sidse Babett Knudsen, a la que ya vimos en Des­pués de la boda, y podemos ver en la serie 1864, se convierte inesperadamente en la primera mujer que accede al gobierno de Dinamarca. Desde el castillo de Christiansborg, centro de poder del Estado da­nés, y en compañía de su equipo, afronta una carrera política trepidante y competitiva donde tiene que lidiar con la inestabilidad de continuos pactos, su condición de esposa y madre de dos hijos y los me­dios de comunicación.borgen6

La trama política liderada por Nyborg se completa con la subtramadel control de poder, la prensa, en la que brillan dos coprotagonistas, el asesor de comunicación de Nyborg, Kasper Juul (Pilou Asbæk), y su exnovia, Katrine Fonsmark (Birgitte Hjort Sørensen), periodista estrella de la televisión pública, en­tre los que corre una electrizante tensión no resuelta. Se ve la mano experta de Danmarks Radio que literalmente ha volcado sus recursos y abierto sus bambalinas con todo lujo de detalles que gusta­rán a la audiencia general, pero sobre todo a los comu­nicadores.

Los dos centros argumentales mueven a su alrededor un conjunto de secundarios con currículum vi­tal y profesional bien construido, como Ben, el men­tor y amigo personal de Nyborg; Hanne, la periodista alcohólica e inconformista, o Phillip, el esposo de la primera ministra, etc. La serie tiene el acier­to de mostrar las luces y sombras de todos los per­sonajes, su complejidad moral, y la dificultad de al­canzar el consenso en determinadas cuestiones, bien es verdad que desde una visión de la política co­mo arte de lo posible y desde unas convicciones arrai­gadas en la ética del consenso.

El arranque de capítulo con carátulas al estilo de Mad Men, citas-título de políticos y pensadores co­mo Maquiavelo y una banda sonora subli­me sobre fon­do del inexorable segundero de reloj cum­plen con su función de reclamo para el especta­dor.

Algo tan complejo solo se puede apoyar en una bue­na dirección y en un guion bien construido por Lindholm y Gram que desarrollan la trama principal como un río a cuyo caudal suman las tramas borgen2secundarias; bordan los diálogos con frases que mar­can la evolución de Nyborg -“me había prometi­do no mentir en mis primeros 100 días”, “necesito vi­sualizar los primeros tiempos en que estuve aquí” o “no podemos legislar por escrúpulos morales”-; flu­ye de lo personal a lo profesionalidad con transi­cio­nes muy naturales y contiene multitud de detalles insignificantes de la vida cotidiana que dan a la acción el relieve de la credibilidad.

El río, por seguir con la metáfora, mana con fuer­za de su fuente en la primera temporada, la más interesante a mi parecer; baja su velocidad en la se­gunda, pero sin estancarse ni dejar de correr, con mo­mentos cascada en la trama y la subtrama, y recupera ritmo en la tercera, para llegar al final abiertamente, como corresponde a una serie europea.

Cristina Abad

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Reseña Panorama
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Cristina Abad
Periodista. Máster en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual por la Universidad de Sevilla