· Los cortos se hicieron tan populares que BMW decidió lanzar un DVD recopilatorio que entregaba a todos los clientes en sus concesionarios.

Como ya adelantábamos en el anterior número, abor­damos una de las mejores realizaciones de Branded Content (contenido audiovisual producido por un anun­ciante).

Clive Owen es The Driver, un personaje misterioso que tiene que llevar a cabo una serie de misiones don­de siempre hay un segundo protagonista: el coche. Des­de salvar a una mujer secuestrada hasta llevar a des­tino a una diva del pop.

Con esta premisa, la agencia Fallon convenció a BMW, en al año 2001, para realizar una serie de cinco cor­tos dirigidos por realizadores de primera línea, coor­dinados por David Fincher (Perdida, La red social, Se­ven) como productor ejecutivo.

El objetivo de BMW era rejuvenecer la marca, acercarla al público joven, especialmente en Estados Unidos, y conseguir una alta notoriedad sin tener que in­vertir una gran cantidad de dinero en medios. Además, habría que mantener o reforzar la imagen de automóviles innovadores, fiables, potentes y “fuertes”.

La idea gustó pero había que materializarla. Se creó la productora BMW Films y el 26 de abril de 2002 Ambush (Emboscada), de John Frankenheimer (Ronin), se estrenó en el sitio web de BMW Films.

Dos semanas más tarde, turno para Chosen, dirigido por Ang Lee (Tigre y Dragón). El siguiente fue el hong­konés Wong Kar-Wai (In the mood for love), autor de una pieza titulada The Follow: una esposa a la fuga a la que debía seguir El Conductor Owen. En ella participaban Mickey Rourke, Forest Whitaker y una jovencísima Adriana Lima. El corto debutó en el Festival de Ca­nnes y recibió excelentes críticas, no co­mo pieza publicitaria sino como cortometraje.

Le siguieron Star, de Guy Ritchie, en la que partici­pa­ba su esposa en ese momento, Madonna, que se reía de ella misma y de las divas en general.

La primera serie se cerró con la dramática historia de un reportero de guerra al que el conductor tiene que rescatar con un BMW X5 de unos guerrilleros lati­no­a­mericanos. Por supuesto al coche le pasa de todo pe­ro aguanta hasta el objetivo final. Hablamos de Powder Keg, de Alejandro González Iñárritu, que deja su tre­mendo sello dramático, que recuerda a su estremecedora Amores perros (2000).

La serie solo podía ser vista en la web de BMW Films en la que tenías que registrarte (en esos primeros años 2000 no existía YouTube). El resultado fue espectacular: más de 11 millones de registros, que tuvieron que des­cargarse las películas para poder verlas, en tan solo 4 meses.

Los cortos se hicieron tan populares que BMW decidió lanzar un DVD recopilatorio que entregaba a todos los clientes en sus concesionarios. En menos de un mes, se agotaron.
BMW decidió hacer un último esfuerzo para contentar a los seguidores de la serie: regaló una nueva edición del DVD junto con la revista Vanity Fair en su nú­mero de septiembre de 2002, que se agotó en pocos días.

El New York Times elogió a la marca alemana por la crea­ción de contenidos de entretenimiento de calidad. Y las ventas de BMW subieron un 12% en 2002. Tremen­do.

Visto el resultado, se rodaron tres nuevas “minipelí­cu­las” con la producción ejecutiva de los hermanos Scott (Ridley y Tony) y su productora RSA.

El propio Tony Scott dirigió Beat the Devil, una surrealista pieza con James Brown, Gary Oldman y… el cantante Marilyn Manson.

John Woo (Mission: Impossible 2) puso todo su ingenio en angustiarnos con el secuestro de una alta eje­cutiva en Hostage. Joe Carnahan firmó Ticker con la participación de Don Cheadle (Iron Man 2, Hotel Rwan­da).

En 2003, la serie pasó a formar parte de los fondos del MOMA de Nueva York como una muestra de producción audiovisual con un planteamiento integrado del espectáculo y el entretenimiento.

En 2005, BMW dejó de distribuir la serie en DVD, que se ha convertido en cotizado objeto de coleccionista. BMW Films aparece en IMDB como productora de cine y ganó con Hostage el premio al mejor corto de acción en el Festival de Cine de Los Angeles de 2003.

En diciembre volvemos para acercarnos a los cineas­tas españoles que destacan en publicidad.

Tono Irisarri